Con el presidente Javier Milei ya de vuelta en Buenos Aires, Manuel Adorni oficializó su renuncia como jefe de Gabinete y todo apunta a que asumiría en su lugar el ministro del Interior, Diego Santilli. La decisión se aceleró frente a las presiones judiciales y parlamentarias, que ya no podían seguir aplazando definiciones.
En un tuit publicado poco antes de las 19hs de este sábado, después de mantener una cumbre con el primer mandatario en la Quinta de Olivos, Adorni señaló que “por primera vez” iba en contra de los deseos del presidente. Le habló directamente a Milei: “Usted sabe todo lo que he sufrido durante todo este tiempo. Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia”.
En la carta dirigida al Presidente, Manuel Adorni agradeció que Milei haya aceptado su salida del cargo de jefe de Gabinete, pese a que -según planteó- la decisión iba por primera vez en contra de los deseos del mandatario. “Gracias por esta vez sí haber aceptado mi renuncia al cargo de Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación”, escribió, antes de vincular su salida con el desgaste personal y familiar que le provocaron las denuncias y versiones mediáticas acumuladas durante los últimos meses.
Adorni sostuvo que los ataques no solo estuvieron dirigidos contra él, sino también contra su esposa, sus hijos, su familia, amigos, vecinos y allegados. En ese marco, enumeró una serie de acusaciones que calificó como falsas. “Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas”, afirmó.
El exfuncionario también negó que su permanencia en el cargo respondiera a una supuesta extorsión sobre Milei y la secretaria general de la Presidencia. Según escribió, el límite llegó cuando sintió que se había confundido lo público con lo privado y que el hostigamiento había alcanzado a sus afectos más íntimos. “El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío”, sostuvo, al justificar que su prioridad pasaba ahora por resguardar a su familia.
En el tramo final, Adorni ratificó su respaldo político y personal al Presidente, a quien definió como “la única esperanza para la Argentina”. También agradeció a Karina Milei, a los ministros, a sus equipos de trabajo y a quienes lo acompañaron dentro y fuera del Gobierno. “Cierro esta etapa. Me retiro tranquilo y sereno, pero por sobre todo, con la consciencia tranquila y firme en mis convicciones”, concluyó.
Tal como adelantó El Cronista, quien encabezó las reuniones para definir la transición fue la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, mientras el primer mandatario se encontraba de viaje en España. Durante la noche del viernes, se reunió con Santilli y su mano derecha, el titular de Diputados, Martín Menem.
Poco segundo después de conocerse la salida del exjefe de Gabinete, la propia Karina posteó desde su cuenta en X un reducido mensaje de apoyo a Adorni. “Querido Manuel, gracias por tu incansable trabajo durante todo este tiempo y por defender las ideas de la libertad con una pasión y un compromiso que pocas veces se ven. Sos una persona íntegra, valiosa y muy querida por todos nosotros”, señaló.
“El Jefe” añadió que “sabemos del difícil –e inmerecido– momento que venís atravesando vos y tu familia desde hace meses, y acompañamos tu decisión con respeto, lamentando que las circunstancias hayan sido de este modo“. Y cerró con su mensaje: “Tu aporte a este proyecto político y de país dejó una marca enorme”.
Fue la única del Gabinete que se refirió al respecto: ni ningún otro ministro, ni el propio Milei, se despidieron de Adorni públicamente. Quien sí se pronunció al respecto fue la senadora Patricia Bullrich, quien mantuvo fuertes cuestionamientos contra Adorni a lo largo de los últimos meses. Su último cruce fue esta semana, por la descoordinación con el informe de gestión.
“La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio que el Presidente, la gente y todo el país estamos construyendo”, publicó al mismo tiempo que la carta de Adorni. El Presidente retwitteó también su publicación, en un nuevo gesto de ordenamiento interno.
Según pudo saber este medio, ya hace tiempo se venía buscando un reemplazo para Adorni, puesto que la posibilidad de que lo llamen a indagatoria por las causas de enriquecimiento ilícito y el no tener más margen para aplazar la moción de censura en el Congreso acorralaron al Gobierno.
Si bien la decisión ya estaba avanzada, esperaron al arribo del primer mandatario a la madrugada para terminar de definir quién iba a ser su reemplazo. Según supo El Cronista, se comunicará este domingo que es Santilli el elegido del Gobierno.
El actual ministro del Interior habría aceptado finalmente este viernes, pero la oferta estuvo sobre la mesa durante la semana, según pudo saber este diario. En el medio, tanto él como el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, trabajaron en el Palacio Legislativo para que los legisladores no avanzaran con la embestida de interpelación.
Los aliados, por caso, presionaron con la moción de censura en público con la idea de que el Poder Ejecutivo lo resuelva antes de que pudieran concretar la avanzada. La semana próxima estaba convocada la comisión de Asuntos Constitucionales en ambas Cámaras para dictaminar los proyectos, pero Adorni no llegó a ese momento.
Devitt, de buena sintonía con los Menem, recobra aún más protagonismo con la salida de Adorni. Si bien fue el exfuncionario quien lo trajo a la gestión, su peso como negociador creció al punto tal que ya semanas atrás se sabía que, si Adorni se iba, Devitt iba a resistir ese cambiazo. Ahora, es quien se perfila para ocupar el lugar de vicejefatura de Gabinete, según pudo confirmar El Cronista.
De esta manera, Interior volvería a formar parte de una secretaría dentro de la Jefatura de Gabinete, tal como sucedió con el tándem Guillermo Francos y Lisandro Catalán. Ese área entonces podría mantenerse en manos de Gustavo Coria, un hombre de Santilli que se desempeña actualmente como actual secretario del Interior dentro del ministerio.
La salida de Adorni se dio por etapas: la primera fue la semana anterior, cuando el presidente Milei decidió que no podía sostenerse el vacío en la vocería y designó a Adrián Ravier como nuevo portavoz presidencial. Luego se fue el segundo de Adorni, Javier Lanari, para ser reemplazado por Fabián Fernández en la secretaría de Comunicación.
Esto fue luego de seis meses de una resistencia que parecía inquebrantable. Milei y el Gabinete tuvieron que ir a apoyarlo presencialmente al Congreso para su primer informe de gestión. Allí, el exjefe de Gabinete aseguró frente a los ministros y los diputados que “todo lo que tiene que estar declarado, está declarado”, antes de confesar que había evadido más de u$s 500.000 en criptomonedas durante los dos años de gestión.
Desde el seno libertario sostuvieron, en sintonía al relato de cuando se lo corrió a José Luis Espert de la lista en la provincia de Buenos Aires -curiosamente, también el reemplazo fue Santilli-, que el Presidente aún cree en la inocencia de su exjefe de Gabinete, pero es la necesidad del relanzamiento de gestión lo que forzó a reacondicionar la política.
Santilli se convirtió en el principal apuntado de un menú de varias opciones -todas eran nombres existentes dentro del Gabinete, como Pablo Quirno-. “El Colo” ganó dos veces en la provincia de Buenos Aires, llegó de la mano de Karina Milei, tiene allegada a los gobernadores y a los diputados.
También mantiene buena relación con el sector de Santiago Caputo. De hecho, la decisión de la salida de Adorni fue tomada en conjunto entre el asesor y Karina, quienes se pusieron de acuerdo después de atravesar etapas duras por la interna, para avanzar en la transición.
Por caso, también se convierte en una pieza clave para mantener contenido a los rebeldes del PRO que buscaron distanciarse del Gobierno durante los últimos días.
El Cronista todavía no recibió respuesta sobre si Karina le ofreció a Santilli una afiliación dentro de La Libertad Avanza. La razón por la cual todavía no dio ese paso fue, según le dijeron reiteradas veces a este medio, que la propuesta no se había puesto sobre la mesa.
No obstante, es el PRO quien más se beneficia de que Santilli se mantenga en el partido, puesto que el ministro ya hace tiempo se sentía enajenado del espacio y reprochaba internamente que “no le reconocían” nada.