Brasil consiguió una clasificación sufrida a los octavos de final del Mundial 2026. El equipo dirigido por Carlo Ancelotti derrotó este lunes 2-1 a Japón en el Estadio Houston gracias a un gol de Gabriel Martinelli en el quinto minuto del tiempo añadido y se instaló entre los 16 mejores del torneo.

Fuente: XinHuaLi Ming

La selección brasileña dominó gran parte del encuentro, aunque debió remar desde atrás luego de que el conjunto asiático sorprendiera con la apertura del marcador. Casemiro igualó de cabeza en el complemento y, cuando todo parecía encaminarse al alargue, Martinelli selló una remontada agónica para evitar la prórroga.

Brasil asumió el protagonismo desde el comienzo a partir de una mayor posesión de la pelota y de una sucesión de aproximaciones encabezadas por Bruno Guimarães, Matheus Cunha y Vinícius Júnior. Sin embargo, le costó transformar ese dominio en situaciones realmente claras frente al arco defendido por Zion Suzuki.

Japón apostó por un planteo más conservador, con las líneas replegadas y salidas rápidas de contraataque. Esa estrategia encontró premio a los 29 minutos del primer tiempo, cuando Kaishu Sano recuperó la pelota en el mediocampo, avanzó hasta la puerta del área y definió con un remate cruzado que dejó sin posibilidades a Alisson para establecer el 1-0.

El golpe no modificó el desarrollo del partido. Brasil continuó buscando el empate antes del descanso con intentos de Vinícius, Lucas Paquetá y Matheus Cunha, aunque volvió a encontrarse con una sólida respuesta del arquero japonés, una de las figuras de la primera etapa.

En el inicio del complemento, Ancelotti movió el banco con el ingreso de Endrick para darle mayor profundidad al ataque. La presión brasileña se intensificó y Suzuki volvió a sostener a su equipo con una destacada atajada ante un cabezazo de Bruno Guimarães y otra acción en la que, junto a un defensor y el palo, evitó la igualdad.

La resistencia japonesa terminó por ceder a los 10 minutos de la segunda mitad. Casemiro apareció por el segundo palo para conectar de cabeza un centro preciso y marcar el 1-1. La acción fue revisada por el VAR antes de que el árbitro italiano Maurizio Mariani convalidara el gol.

A partir de ese momento, el desarrollo quedó completamente inclinado hacia el arco japonés. Vinícius estrelló un remate en el palo, Martinelli desperdició una oportunidad clara y Japón prácticamente dejó de inquietar a Alisson, concentrado casi exclusivamente en sostener el empate para llegar al tiempo suplementario.

Sin embargo, el premio para Brasil llegó en el último suspiro. En el quinto minuto del tiempo añadido, Bruno Guimarães filtró un pase entre líneas para Gabriel Martinelli, quien controló dentro del área y definió con precisión al segundo palo para convertir el 2-1 definitivo.

Con esta victoria, la “Canarinha” evitó el desgaste del alargue y aseguró su clasificación a los octavos de final. En la próxima instancia enfrentará al vencedor del cruce entre Costa de Marfil y Noruega, que se disputará este martes, con el objetivo de seguir avanzando en la búsqueda de un nuevo título mundial.