Es evidente que para el oficialismo suspender las PASO, como hiciera Alberto Fernández en 2023, es políticamente relevante y es claro que para los gobernadores es preferible mantenerlas.

En primer lugar, la vigencia de las PASO les da a los mandatarios provinciales una herramienta importante en la negociación política con el Poder Ejecutivo, centrada en los recursos destinados a las provincias en el proyecto de Presupuesto para 2027.

Los gobernadores tienen la facultad de fijar la fecha de su elección provincial, la mayoría de acuerdo con sus intereses electorales y sólo unos pocos por obligación de su constitución provincial.

De acuerdo con las posibilidades de triunfo que tenga el gobierno nacional de turno y lo que se pueda obtener en la negociación con el poder central, puede convenir a un gobernador coincidir con la estrategia electoral del gobierno nacional o tener una propia.

Los gobernadores definen cuándo votar según sus intereses electorales y su relación con el Gobierno nacional.
Los gobernadores definen cuándo votar según sus intereses electorales y su relación con el Gobierno nacional.

A su vez, el presidente busca alinear las elecciones provinciales con la nacional a la mayor cantidad de gobernadores posible. Esto puede variar de acuerdo a las circunstancias.

Hay gobernadores que, yendo en forma separada, pueden obtener más votos como candidatos a gobernador que el presidente en su distrito. También puede darse a la inversa: un gobernador puede ser traccionado por la candidatura del presidente y obtener más votos que si adelantara la elección provincial.

La cuestión es que esto puede variar en el tiempo. La imagen de un presidente en un año puede alterarse varias veces. Tres meses atrás era conveniente para un gobernador ir con la boleta provincial y la presidencial en la misma fecha. La imagen positiva de Milei era alta y su triunfo electoral probable.

Pero la situación ha cambiado en los últimos tres meses y dicha imagen ha descendido. Ir con la boleta nacional el mismo día hoy presenta riesgo para la lista provincial. Es que hoy el pronóstico electoral resulta incierto.

Milei puede ganar o perder: ello depende de factores políticos, sociales, económicos e incluso internacionales, dada la prioridad que el presidente ha puesto en sus alianzas con Washington y Tel Aviv.

La hermana del presidente, Karina Milei, desde la Secretaría General de la Presidencia, conduce hoy la estrategia electoral del Gobierno y ha establecido como fecha el 31 de octubre para cerrar las alianzas con los gobernadores y lograr suspender las PASO para la elección presidencial del año que viene.

El problema es que las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias pueden arrojar resultados muy diferentes, dado que las pujas dentro de cada espacio político complican o diversifican el análisis y las apreciaciones.

Karina Milei fijó el 31 de octubre como plazo para cerrar alianzas con gobernadores y suspender las PASO presidenciales.
Karina Milei fijó el 31 de octubre como plazo para cerrar alianzas con gobernadores y suspender las PASO presidenciales.

Es posible que en las fuerzas principales compitan diversos candidatos para la presidencia. Como hipótesis, puede plantearse en el peronismo una competencia entre Sergio Uñac, Máximo Kirchner y Axel Kicillof. En La Libertad Avanza ya está planteada la posibilidad -aunque no la certeza- de que Patricia Bullrich compita con Milei (este ya habría sondeado la posibilidad de que la senadora oficialista lo acompañe en la vicepresidencia para anular esta posibilidad).

Seguramente el PRO presentaría su propio candidato para demostrar su poder electoral y negociar espacios de poder para el periodo 2027-2031. En síntesis, en política las decisiones se toman en función del futuro probable. Un acierto o un error en ello puede ser decisivo.

Mientras tanto, el Gobierno enfrenta políticamente días claves. La “Ley de Tierras” se transformó en un conflicto central. El oficialismo decidió ceder en este punto, es decir, promover ahora el mantenimiento de la norma con tal de evitar la caída del DNU 70/2023, pieza clave de la reforma económica que permite la desregulación en distintos ámbitos.

Pero la oposición no alcanzó por ocho diputados los 129 necesarios para habilitar el quórum y anular el decreto, debido principalmente a la negociación exitosa del oficialismo con media docena de gobernadores “dialoguistas”, que fueron la clave que permitió al Gobierno mantener el DNU de la desregulación, a cambio de entregar la derogación de la Ley de Tierras. Es decir, fue una victoria, pero se optó por el mal menor.

El tratamiento del Presupuesto y otros proyectos es hoy incierto. Karina Milei ha demostrado más interés y predisposición para operar en política. Dedica a ello la mayor parte de su tiempo y asume personalmente negociaciones con gobernadores y legisladores, dejando en un segundo plano su rol de acompañar a su hermano en los viajes internacionales.

Ello hasta ahora no ha entrado en conflicto con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, pero no ha resuelto el problema con Santiago Caputo. Este rompió el silencio, que ha sido predominante en su accionar desde que ocupa su rol de “asesor clave” sin formalizar.

En un tema fundamental para la política exterior, como es la Cuestión Malvinas, dijo que “el Reino Unido está siendo colonizado por el Islam, es un riesgo inminente para la causa de Occidente todo”.

Esto confirma la influencia que habría tenido la estrategia de poner a Malvinas como un eje político central para la campaña electoral de 2027, pero también es un riesgo político importante que puede provocar dificultades en la política exterior.

El uso político de Malvinas como eje de la campaña de 2027 podría generar riesgos y dificultades para la política exterior argentina.
El uso político de Malvinas como eje de la campaña de 2027 podría generar riesgos y dificultades para la política exterior argentina.

A la vez, es una visión que confronta con la mayoría de los países de Occidente y muestra a la Argentina que amplía sus enemigos en lugar de disminuirlos.

En definitiva, Karina ha puesto plazo para definir la estrategia electoral de la Casa Rosada respecto a la negociación con los gobernadores -clave para la gobernabilidad- y la suspensión de las PASO, mientras la diferenciación con Santiago Caputo ha pasado a la política exterior.