El mundo libertario atraviesa momentos tortuosos. Debajo de la espuma que dejan los éxitos legislativos y la aprobación parcial de la reforma laboral, en los territorios, los grupos de WhatsApp explotan preguntando, exigiendo explicaciones que nunca llegan y, en muchos casos, proponiendo debates que terminan zanjados por la anulación y la cancelación.
Uno de los cambios más hablados y que se produjo esta semana sucedió en la primera sección electoral. Luciano Olivera fue nombrado como coordinador en lugar de Ramón “Nene” Vera, quien había quedado en el centro de la discusión pública por sus ostentosas apariciones en la organización del único acto que tuvo Javier Milei en la región, Moreno.
Vera había sido ninguneado en el armado de listas territoriales y solo pudo defender a un puñados de referentes locales a los que consideraba “propios”, como Eduardo Gianfrancesco, en Escobar, Daniel Mollo, en San Martín y Rafael Di Francesco, en Hurlingham. Su hija, Andrea, pudo ingresar a la Cámara de Diputados de la Nación pero desde un lugar muy incómodo de la lista, producto de la gran remontada libertaria y la baja de José Luis Espert del primer lugar.
Andrea Vera cumplía, formalmente, el rol de coordinadora en lugar de su padre desde hacía algún tiempo. Pero eso no alcanzó para que las relaciones complejas que conviven en el mundo libertario pudieran subsanarse, a pesar de que integra, por ahora, el subgrupo legislativo que comanda el diputado nacional y conductor provincial Sebastián Pareja.
Luciano Olivera es hombre de extrema confianza de Pareja y fue quien armó el embrión libertario de la región. Oriundo de Malvinas Argentinas, con antiguos lazos políticos con los más reconocidos referentes de la localidad, hoy es senador provincial e ingresó en la lista que encabezó Diego Valenzuela, hoy en uso de licencia tanto en el Senado como en la intendencia a la espera de la homologación de la ya anunciada Agencia Federal de Migraciones.
Valenzuela no fue consultado sobre la llegada de Olivera a ese rol de trascendencia a pesar de ser el único jefe político territorial que tiene en un municipio del conurbano el mundo libertario, al que se afilió en 2025. Este gesto de seguir como si no tuvieran nuevos amigos es algo habitual en La Libertad Avanza y ya nadie reclama que se modifique.
“Somos un partido en el que todos los días te cobran el peaje para estar, pero nunca te dan la ficha de alta definitiva”, le dijo a El Cronista un importante referente que sobrevivió a la purga.
En Mar del Plata aún no se acallaron las discusiones que produjo la presencia de Milei. No por el acto, en el que Pareja fue atacado por una mínima horda de seguidores a Las Fuerzas del Cielo, sino porque Karina Milei permitió que la diputada nacional Juliana Santillán ingresara a la camioneta que transportaba al presidente mientras que el referente local, Alejandro Carrancio, tuvo que seguir todo el trayecto por la calle Güemes a pie y Guilllermo Montenegro ni siquiera había sido invitado. Al día siguiente corrigieron esa anomalía pero siguen sin consultarlo sobre las políticas aplicadas por La Libertada Avanza en la localidad. Tampoco habilitaron su ingreso como ministro de Justicia, algo de lo cual también se había hablado mucho.
“El sello vale más que los nombres” sostienen en la Casa Rosada no sin razón. Sin embargo, la fortaleza que muestra un presidente con decisión y sin deberle nada a nadie puede generar una crisis si nadie con peso político sale a su rescate en un momento de debilidad.
A la par de estos y otros debates más sordinos, como la pelea no zanjada entre la hermana presidencial y el asesor Santiago Caputo, con todos sus empleados en el medio, aparecen otros directamente por los cargos del futuro. Según trascendió, Guillermo Francos, abandonado en su momento por los hermanos Milei en el cambio de gabinete realizado tras la elección de octubre pasado, volvería como candidato a gobernador en la Provincia de Buenos Aires. Solo quiere un mandato. Y lo acompañaría Pareja, que, si todo sale bien, lo sucedería en 2031. Todo ciencia ficción, esa que le apasiona a la política, sea casta o parecida.
El peronismo no pelea lo que no le interesa
¿Por qué motivo no hubo pelea ni interna entre La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro? Porque no se discutían cargos que significaban sueldos y contratos. Ni legisladores ni intendentes entraban en juego en esta oportunidad, solo habilitaba a poner el nombre y apellido para un lugar en la hoja de autoridades partidarias.
Axel Kicillof tomó la decisión de presidir el PJ bonaerense, ese que nunca lo tuvo como protagonista, por presión de los intendentes que lo apoyaban, que casi le exigieron que se pusiera a cargo de la fuerza que quiere conducir y, además, porque la figura de Verónica Magario, representante de La Matanza, no alcanzaba para frenar la presión permanente de Máximo Kirchner y sus aliados.
La unidad repartió el consejo de partido para Kicilllof, a junta electoral para los aliados de Máximo, a nombre y cargo de Leonardo Nardini y el congreso a cargo de Máximo Kirchner. Por eso la mayoría de la dirigencia, que no ve la hora de determinar quien conduce el proceso que sigue al corrimiento de la centralidad de Cristina Fernández de Kirchner.
El mayor temor de ambos bandos es la derrota, porque quien quede relegado en la PASO prevista para el año que viene tendrá que abortar cualquier proyecto futuro. Ni Mäximo ni Axel quieren el rol de joven jubilado para sí.
El otro karma que deambula el ambiente peronista kirchnerista es la posibilidad del quiebre o la salida de algún candidato como podría ser Juan Grabois, por fuera de la estructura formal luego de la interna. “Si sucediera eso, capaz que nos terminamos despegando de todo kirchnerismo en sangre”, se entusiasma un delegado importante del Movimiento Derecho al Futuro.
Por ahora no hubo acuerdos en Morón, Tres de Febrero y Tigre, entre otros lugares importantes para el peronismo. En el primero de los distritos, tanto Lucas Ghi como Martín Sabbatella, al no estar afiliados al partido de Juan Domingo Perón, tercerizarán sus diferencias en quienes sí lo están.
En el municipio conducido por Julio Zamora, el intendente, quien aún es presidente del partido, propuso a su hermano Mario para que lo suceda mientras que el massismo presentará a su concejal del Frente Renovador, Luis Zamín Ducó, acompañado por La Cámpora y sectores del propio Movimiento Derecho al Futuro.
En Tres de Febrero, el actual presidente, Juan Debandi, de La Cámpora, deberá enfrentar a antiguos aliados como Alejandro Collia, respaldado por todo el MDF, el secretario general de la CGT Octavio Argüelllo y la funcionaria de Moreno, Liz Díaz.