Al presidente Javier Milei le tomó un tiempo aceptar que en política no solo importan los hechos, sino cómo los percibe la sociedad. Esa fue una de las razones que demoró las definiciones sobre la situación de Manuel Adorni. La otra fue el interminable escalonamiento de hechos y justificaciones dudosas que fueron apareciendo en torno a la figura del exfuncionario.

Desde que aseguró ante la Cámara de Diputados (acompañado en su informe de forma inédita por el Presidente y casi todo su gabinete) que nunca ocultó su patrimonio, hasta que reconoció que todas sus declaraciones juradas desde 2023 a la fecha tenían omisiones de cientos de miles de dólares, lo único que logró Adorni es que su credibilidad fuese cero, incluso para muchos miembros del Ejecutivo.

Los hermanos Milei asumieron que la defensa de Adorni ya no era parte de la batalla cultural (Foto: Presidencia).

En las últimas dos semanas, los hermanos Milei asumieron que la defensa de Adorni ya no era parte de la batalla cultural contra el kirchnerismo o los medios. Los cuestionamientos habían dejado de ser exclusivos de la oposición. Cuando el segundo funcionario en importancia del Gobierno se volvió un meme para propios y ajenos, solo quedaba una decisión por tomar, y ese momento ocurrió hace 72 horas. Fin.

Ahora comienza un nuevo capítulo, en el que Diego Santilli tendrá que hacer de bastonero de la gestión. Le sobra oficio, porque además de su buen vínculo interno, no hay territorio ni tribu de la política que le sean desconocidos. Su tarea se definirá en la mesa política, donde la voz de Karina Milei seguirá marcando los pasos del Gobierno de cara al 2027.

La reforma electoral, la consolidación de las alianzas con los gobernadores aliados y el diseño de un vínculo fiscal más firme con las provincias serán sus prioridades. La economía empezará a sumar viento a favor, gracias a indicadores que desde el mes de junio prometen ser más positivos. El primero, la inflación. Ayudará que la comparación contra los meses decrecientes del segundo semestre de 2025 permitirá mostrar un contexto más favorable.

La salida de Adorni concluye un largo entretiempo. Lo que empieza ahora es el partido de fondo.