Cuando hace 20 días el presidente Javier Milei mencionó, desde París y para el Coloquio de Idea, no menos de 10 veces que la economía quedaba determinada por el resultado de las elecciones presidenciales del año próximo, gran parte del impulso económico quedó en pausa.

Al mismo tiempo, tentaba con pisar a fondo el acelerador de inversiones y de una Argentina nueva y le ponía freno de mano a decisiones que requirieran garantías de continuidad y un escenario jurídico que borrara amenazas.

Milei condicionó las inversiones al resultado electoral y frenó decisiones por inseguridad jurídica.Foto: EFE.

Grandes proyectos de Oil&Gas y minería, amparados en los RIGI avanzan en contraste con los que no tienen beneficios fiscales ni regímenes que les garanticen estabilidad o dependen del mercado interno.

Desde mediados de septiembre, cuando la dinámica política se entrelazó con malos indicadores de actividad, empleo e ingresos y la inflación mostró su piso también se empinó la tasa de riesgo país. Cierto es que empalmó con las supertasas en los EE.UU., pero se dificultó separar factores locales de los externos.

El miércoles, después de conocerse el retroceso del índicador líder de septiembre de la UTDT de 0,25% desestacionalizado, con caída de la serie tendencia-ciclo de 0,19% achicando el crecimiento anual a solo 1,09%, el riesgo país comenzó una escalada. Y se empinó horas más tarde con el EMAE del INDEC, con caída de 1,7% interanual en agosto.

Desde la perspectiva inversora, todo revela dificultades para el Gobierno de hacer llegar los beneficios de la estabilidad al electorado. Muchos hablan del empecinamiento antiinflacionario que traba la monetización de la economía.

Un resultado alejado de promesas originales y de la retórica de campaña complica los consensos. No se sabe quién vendrá y con qué ánimo respecto de las reformas. La suerte de las PASO, reforma política mediante, se leerá en clave de la chance de un peronismo unificado o no enfrente. Por el momento, lo único cierto es el reflejo popular de cobertura en el dólar.