Antioquia es uno de los departamentos con mayor variedad de destinos turísticos en Colombia. Más allá de los lugares más visitados, existen municipios que empiezan a ganar protagonismo por ofrecer propuestas diferentes, pensadas para quienes buscan contacto con la naturaleza y experiencias poco comunes.
Uno de ellos es Abejorral, ubicado en el oriente antioqueño, a menos de 100 kilómetros de Medellín. Este municipio se caracteriza por su clima fresco, su entorno montañoso y una combinación de planes que integran aventura, paisaje y patrimonio cultural.
Entre sus atractivos más llamativos aparece la casa en el aire, una estructura suspendida sobre el cerro San Vicente que se convirtió en un punto de referencia para el turismo local. Situada a unos 2.500 metros sobre el nivel del mar, ofrece una experiencia distinta a la de los alojamientos tradicionales.
Dormir suspendido en la montaña: cómo es la casa en el aire
Este alojamiento, conocido como aerohostal, tiene capacidad para recibir hasta diez huéspedes en habitaciones dobles. El acceso forma parte de la experiencia: se llega en vehículo hasta un tramo determinado y luego se continúa caminando o mediante una línea de canopy.
Desde la estructura, los visitantes pueden relajarse en hamacas ubicadas a unos 70 metros de altura, con una vista abierta a las montañas del oriente antioqueño, en un entorno diseñado para la desconexión.
Actividades de aventura para los visitantes
La propuesta turística no se limita al hospedaje. El lugar cuenta con un canopy de aproximadamente 400 metros, que permite desplazarse por el aire sobre el paisaje montañoso. También dispone de un péndulo, una actividad controlada que suma adrenalina a la experiencia.
Quienes prefieren opciones más deportivas pueden realizar escalada en roca, una alternativa que complementa la oferta para los amantes de las actividades al aire libre.
Un pueblo con historia y naturaleza
Abejorral no solo atrae por su propuesta de aventura. El municipio cuenta con diversos pisos térmicos, lo que permite conocer diferentes cultivos y paisajes rurales. Además, es un destino elegido para el senderismo, gracias a sus caminos naturales y vistas panorámicas.
En su zona urbana se destaca uno de los centros históricos más amplios del departamento, reconocido como Bien de Interés Cultural de carácter nacional. Sus edificaciones conservan el estilo tradicional y reflejan la identidad y la historia de la región.
- Casco urbano: arquitectura tradicional bien conservada.
- Patrimonio cultural: espacios que reflejan la historia local.
- Entorno natural: montañas, senderos y paisajes rurales.
- Turismo tranquilo: ideal para quienes buscan autenticidad y descanso.