A pocas horas de Pasto, en el sur de Colombia, hay un rincón que sorprende a quienes lo descubren: canales que se cruzan entre construcciones de colores, lanchas que recuerdan a las góndolas y un entorno natural que define la identidad del lugar. La parada no exige cruzar el océano, basta con llegar a Nariño.
Según recomendó Revista Semana, el escenario es la laguna de La Cocha, un punto turístico que muchos viajeros eligieron bautizar como la “Venecia colombiana” por su evidente aire europeo, aunque en realidad mezcle ese estilo con la riqueza biológica de la región andina.
Una “Venecia colombiana” en pleno sur del país
El sobrenombre no surgió por casualidad. El recorrido turístico se extiende por más de dos kilómetros entre puentes y canales que evocan la postal clásica del norte de Italia. La estética del lugar invita a los visitantes a recorrerlo en embarcaciones mientras observan la vida cotidiana de quienes habitan a la orilla del agua.
La propuesta gastronómica acompaña esa atmósfera. En la zona funcionan restaurantes y cafeterías inspirados en la cocina italiana, donde se pueden pedir desde pastas y pizzas hasta gelatos artesanales, todo con el agua y las embarcaciones como paisaje de fondo.
El hervido de mora, el clásico de bienvenida
El clima en la laguna suele ser bastante frío, una característica que los locales aprovecharon para crear un ritual propio. A los recién llegados los reciben con un hervido de mora, una bebida tradicional que mezcla el dulce de la fruta con especias y un toque de aguardiente. Es, en muchos casos, la primera impresión que se llevan los turistas del lugar.
La Isla La Corota, un tesoro natural en el centro de la laguna
Más allá del aire europeo, La Cocha tiene un componente natural que la vuelve única. En medio del agua se encuentra la Isla La Corota, un santuario protegido de apenas 12 hectáreas que forma parte del sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia. Es el área protegida más pequeña de ese sistema y una de las más relevantes.
El ecosistema de la isla mezcla musgos, helechos y orquídeas con especies de fauna como el pato zambullidor, anfibios y aves típicas de la región. En las aguas que la rodean también habita la trucha arcoíris.
Para acceder al lugar, desde el embarcadero principal salen lanchas a motor que llegan a la isla en alrededor de 10 minutos de navegación.
Una leyenda indígena detrás del origen de la laguna
La identidad de La Cocha también se sostiene en un relato tradicional que pasó de generación en generación. Según la leyenda indígena, en el valle existían siete ciudades prósperas lideradas por un cacique y una princesa.
El amor entre ambos, considerado prohibido, habría provocado la furia de los dioses. Como consecuencia, el agua se desbordó sobre el territorio hasta sepultar a las ciudades, y de allí, según la tradición, surgió la laguna que se conoce hoy.
Cómo llegar a la laguna de La Cocha desde Bogotá
Los viajeros que parten desde Bogotá tienen dos alternativas principales. La opción aérea consiste en tomar un vuelo de aproximadamente una hora y 45 minutos hasta Pasto, para luego continuar por tierra hacia la laguna.
La segunda variante es hacer el recorrido completo por carretera. Se trata de un trayecto extenso, de cerca de 20 horas, que atraviesa ciudades como Ibagué, Armenia, Palmira y Popayán. Cualquiera de las dos rutas ofrece, en el camino, el paisaje característico del sur colombiano.