

La industria global del retail de ropa deportiva enfrenta un nuevo episodio de transformación. Una compañía que durante décadas marcó tendencia entre surfistas y aficionados al estilo urbano anunció el cierre de decenas de establecimientos, una decisión que impacta directamente a varias de las marcas más recordadas por los consumidores.
El movimiento se produce después de casi setenta años de presencia en el mercado. La noticia ha generado sorpresa entre seguidores de estas firmas, que durante años dominaron vitrinas en centros comerciales y zonas comerciales de distintas ciudades. Ahora, el cierre de más de 120 tiendas confirma el inicio de una nueva etapa para un grupo empresarial que atraviesa serias dificultades financieras.
El cierre masivo que marca el fin de una etapa
La firma estadounidense Authentic Brands Group informó que dejará de administrar las licencias de Quiksilver, Billabong y Volcom luego de los incumplimientos financieros de Liberated Brands, empresa que operaba estas marcas y que recientemente se declaró en quiebra.

Como consecuencia de esta situación, Liberated Brands confirmó que durante este año se procederá al cierre total de las tiendas físicas de estas marcas en Estados Unidos. En total, la medida alcanza aproximadamente 124 establecimientos, lo que pone fin a una red comercial que durante años fue clave para la distribución de estas prendas en el mercado occidental.
Un golpe para marcas que marcaron tendencia
Durante años, estas firmas lograron posicionarse con fuerza en distintos países, incluido Colombia. En ciudades como Bogotá y Medellín, las tiendas de Quiksilver fueron habituales en centros comerciales y zonas comerciales reconocidas, donde consolidaron una base de clientes fieles.
El director ejecutivo de Liberated Brands, Todd Hymel, explicó que los cambios en los hábitos de compra han sido determinantes para la crisis del negocio. Según afirmó, “los consumidores pueden pedir de forma barata, rápida y sencilla prendas de ropa de baja calidad a grandes cadenas de moda rápida y recibirlas en cuestión de día”.
El directivo también señaló que el contexto económico global ha dificultado la operación del grupo. “El equipo de Liberated ha trabajado incansablemente durante el último año para impulsar estas marcas icónicas, pero la volatilidad de la economía mundial, los cambios en el gasto de los consumidores, el aumento del coste de la vida y las presiones inflacionistas han tenido un alto coste”, aseguró Hymel.











