La relación comercial entre Colombia y Ecuador atraviesa uno de sus momentos más tensos de los últimos años. Sin anuncios diplomáticos ni mesas de negociación visibles, una nueva decisión tomada en Quito volvió a sacudir el intercambio bilateral y reavivó una guerra comercial que parecía contenida.
El movimiento se conoció a pocos días de iniciar marzo y generó inquietud inmediata entre exportadores, transportadores y autoridades económicas. Aunque la medida fue presentada como técnica, el trasfondo involucra seguridad fronteriza, narcotráfico y compromisos regionales que aún no terminan de aclararse.
Por ahora, lo único cierto es que el impacto no será menor. La decisión afecta productos clave, altera flujos logísticos y profundiza un conflicto que ya había escalado con represalias cruzadas. El alcance real de esta suba de aranceles de Ecuador a Colombia empieza a revelarse al revisar los detalles oficiales.
Ecuador sube aranceles a Colombia y agrava la guerra comercial
Desde el 1 de marzo, Ecuador sube del 30% al 50% los aranceles para Colombia, una decisión confirmada por el Servicio Nacional de Aduana (Senae). El aumento responde a una supuesta falta de implementación de medidas de seguridad fronteriza por parte del Gobierno colombiano.
El Ejecutivo ecuatoriano sostiene que se trata de una acción soberana basada en criterios de seguridad nacional y en la lucha contra el narcotráfico en zonas limítrofes. Este nuevo ajuste se suma al gravamen del 30 % impuesto en febrero, consolidando una escalada que profundiza la guerra comercial entre Colombia y Ecuador.
Colombia y Ecuador: productos afectados y respuesta del Gobierno
La reacción de Colombia no se hizo esperar. Esta semana, el Gobierno expidió el Decreto 0170, con el que estableció aranceles del 30% a 73 productos ecuatorianos, entre ellos arroz, azúcar, banano, aceites vegetales y pescado congelado, además de restricciones al ingreso terrestre por puntos fronterizos clave.
Las consecuencias ya son visibles. Mercancías detenidas en bodegas de Tulcán, costos adicionales para exportadores y advertencias del sector privado marcan el nuevo escenario. Desde Colombia, el Ejecutivo sostiene que la medida ecuatoriana viola el Acuerdo de Cartagena de la Comunidad Andina, y advierte que podría reducir hasta en un 97 % las exportaciones colombianas hacia el vecino país.
Mientras ambos gobiernos hablan de desescalar el conflicto, no hay avances concretos. La suba de aranceles de Ecuador a Colombia no solo redefine el comercio bilateral, sino que deja abierta una disputa con efectos económicos que podrían extenderse más allá de la frontera.