

Después de perder a su hermana y a su sobrina en un accidente automovilístico, el argentino Ezequiel Fonseca Zas se propuso reconstruir más de un siglo de historia familiar a partir de recuerdos, fotografías y relatos dispersos entre más de 60 familiares.
Aquella búsqueda personal terminó convirtiéndose en MILA Stories, una startup latinoamericana de memory tech que utiliza inteligencia artificial para preservar memorias colectivas y que hoy tiene a Colombia como uno de sus principales mercados tras cerrar una ronda pre-seed de USD 800.000.
Con apenas seis meses de operación, la compañía ya reunió a más de 2500 personas en sus proyectos, generó más de 80.000 conversaciones por WhatsApp y convirtió a Colombia en uno de sus mercados estratégicos donde más del 30% de sus usuarios y clientes provienen del país. El próximo paso será consolidar su presencia en Bogotá y Medellín antes de avanzar sobre el mercado latino de Estados Unidos.
De una historia familiar a una empresa de memory tech
Fonseca Zas explica que MILA nació para resolver un problema que, hasta ahora, no tenía una solución sencilla: preservar aquellas historias cuyos recuerdos están repartidos entre muchas personas. “Hay historias donde la persona que quiere tener esa historia no tiene el 80% de ella. Reunir recuerdos, anécdotas, fotos y documentos es extremadamente difícil y, por eso, esas historias se pierden”, apunta.
La idea comenzó a tomar forma mientras intentaba reconstruir la historia de su propia familia para que su sobrino pudiera conocer las raíces y la historia de su madre. En ese proceso comprendió que el verdadero valor no estaba únicamente en las fotografías o los archivos, sino en las vivencias y relatos que cada integrante conservaba.

A esa experiencia se sumó el descubrimiento del potencial de los agentes conversacionales, una tecnología que conoció a través de un amigo emprendedor en España, y la combinación de ambos mundos dio origen a MILA. “Vivimos en la abundancia de fotos y videos, pero no había una forma simple de capturar la narrativa: lo que los humanos recordamos, sentimos y pensamos detrás de todo ese material. Eso es MILA”, sostiene.
Una vez dentro del sitio web de MILA, el proceso comienza con la creación de un proyecto y la invitación de los participantes mediante un enlace generado por la plataforma. A partir de allí, la inteligencia artificial conversa de forma individual con cada persona a través de WhatsApp mediante preguntas personalizadas y recopila textos, fotografías, audios y videos para que, con ese material, MILA organice la información y construya una historia colaborativa que luego puede convertirse en un libro impreso, un e-book o un video.
Detrás de esa experiencia opera una arquitectura de agentes conversacionales especializados. Según Fonseca Zas, el equipo analizó los 62 pasos que realiza un ghostwriter profesional para escribir un libro y automatizó gran parte de ese proceso. “Recreamos los 62 pasos que hace un ghostwriter, de punta a punta, y automatizamos la mayoría. La diferencia es que MILA puede sostener decenas de esas entrevistas al mismo tiempo”, afirma.
Actualmente, la plataforma transforma ese material en libros impresos de entre 200 y 300 páginas, e-books y videos en un plazo promedio inferior a cuatro semanas. La compañía también trabaja en nuevos formatos como canciones y documentales generados a partir de esas memorias compartidas.
Colombia, un mercado clave para la expansión regional
Aunque México representa hoy el mayor mercado de MILA por volumen, Colombia ocupa un lugar central dentro de su estrategia de crecimiento donde más del 30% de los usuarios y clientes de la compañía son colombianos y buena parte de las editoras que colaboran con la empresa también provienen del país.
“Colombia es, al mismo tiempo, mercado y talento para MILA”, señala Fonseca Zas, ya que la empresa considera que el país reúne condiciones favorables para acelerar su crecimiento gracias a la fortaleza de los vínculos familiares, el desarrollo del ecosistema tecnológico y la expansión de la industria editorial. Durante 2026, el objetivo será consolidar las operaciones en Bogotá y Medellín tanto en proyectos destinados a consumidores finales como en soluciones para empresas.
En paralelo, MILA desarrolla una estrategia denominada Twin Cities, que busca conectar ciudades latinoamericanas con aquellas de Estados Unidos donde reside una parte importante de sus comunidades migrantes. “Una historia familiar latina hoy tiene una mitad en Bogotá o Medellín y otra mitad en una ciudad americana. Nuestra estrategia Twin Cities une esas dos ciudades para capturar la historia completa”, detalla.
MILA busca alcanzar un millón de historias capturadas y USD 3 millones de facturación para 2027
Además del segmento de consumidores, la empresa trabaja con organizaciones que utilizan la plataforma para documentar historias fundacionales, homenajear a sus líderes, celebrar aniversarios corporativos o preservar el legado de sus marcas.
Con apenas seis meses de actividad, MILA ya supera las 80.000 conversaciones generadas por WhatsApp y registra una tasa de participación del 78%, lo que significa que casi ocho de cada diez personas invitadas a un proyecto terminan compartiendo sus recuerdos. “Casi ocho de cada diez personas invitadas participan. La gente quiere contar sus historias; lo que faltaba era una forma simple de hacerlo”, asegura.
Tras cerrar una ronda pre-seed de USD 800.000, la compañía proyecta alcanzar el punto de equilibrio hacia finales de 2026. Para 2027 espera que el 40% de sus ingresos provenga del segmento corporativo, capturar un millón de historias y alcanzar una facturación anual de USD 3 millones.
“Queremos cerrar 2027 con un millón de historias capturadas. Detrás de ese número hay recuerdos que una familia, un equipo o una empresa iba a perder, y ya no va a perder”, concluye Fonseca Zas.











