

- ¿Por qué cayó la producción de café en Colombia durante 2026?
- ¿Cómo afecta El Niño a los caficultores colombianos?
- ¿Qué denuncian los caficultores sobre las disidencias de las Farc?
- ¿Cuánto cayó el precio del café en Colombia?
- ¿Qué medidas anunció la Federación Nacional de Cafeteros?
- ¿Qué consecuencias tendría esta crisis para Colombia?
La industria cafetera de Colombia, considerada uno de los motores económicos del campo nacional, encendió las alarmas en 2026 luego de confirmarse una fuerte caída en la producción de café durante los primeros meses del año. A la crisis climática y la baja en los precios internacionales se suman las denuncias sobre presuntas extorsiones de disidencias de las Farc contra productores en departamentos estratégicos para el sector.
Las cifras más recientes muestran un panorama complejo para más de 540.000 familias cafeteras que dependen directamente de este cultivo. El desplome en la cosecha ya afecta las exportaciones, el precio interno del grano y la rentabilidad de pequeños y medianos productores en varias zonas rurales del país.
¿Por qué cayó la producción de café en Colombia durante 2026?
El retroceso del café colombiano estaría relacionado con una combinación de factores climáticos, económicos y de seguridad que golpearon simultáneamente al sector durante los últimos meses.
Entre mayo de 2025 y abril de 2026, la producción nacional llegó a 12,4 millones de sacos de 60 kilos, una reducción del 17% frente al periodo anterior. Pero el dato que más preocupa corresponde al primer cuatrimestre de 2026, cuando la caída alcanzó el 28%, pasando de 4,5 millones a apenas 3,2 millones de sacos, según una investigación del medio El Colombiano.

Los productores reportan afectaciones por lluvias persistentes, cambios bruscos de temperatura, floraciones irregulares y amenazas asociadas al posible fortalecimiento del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre del año.
En departamentos cafeteros como Antioquia, Huila, Caldas y Cauca, la preocupación crece porque la variabilidad climática estaría afectando directamente la calidad y el volumen del grano.
¿Cómo afecta El Niño a los caficultores colombianos?
El sector cafetero considera que el fenómeno de El Niño podría convertirse en uno de los golpes más fuertes para la producción nacional en 2026.
La probabilidad de consolidación del fenómeno climático entre mayo y julio supera el 80%, situación que ya estaría generando alteraciones en los cultivos. Caficultores aseguran que las altas temperaturas y la reducción de lluvias favorecen la aparición de plagas como la broca y afectan la maduración normal del fruto.
Además, expertos del sector alertan que las cosechas podrían extenderse hasta comienzos de 2027 debido a las floraciones dispersas registradas en varias regiones productoras.
El impacto también se siente en los costos de producción. Los fertilizantes subieron más de un 50% por tensiones internacionales y problemas logísticos globales, lo que reduce todavía más las ganancias de los productores.
¿Qué denuncian los caficultores sobre las disidencias de las Farc?
Una de las denuncias más graves conocidas en medio de la crisis tiene relación con presuntas extorsiones contra productores cafeteros en varias zonas rurales del país.
Según versiones conocidas en regiones como Huila, grupos armados ilegales estarían imponiendo cobros por cada árbol de café sembrado. Los pagos exigidos oscilarían entre $100 y $300 por mata cultivada.
Municipios como Algeciras, Campoalegre y El Hobo aparecen entre las zonas donde productores y líderes comunales han alertado sobre amenazas y presiones ilegales.
La situación preocupa porque los cobros ilegales afectarían directamente la rentabilidad del negocio cafetero y aumentarían el miedo entre las comunidades rurales, especialmente en áreas donde históricamente hubo presencia de grupos armados.
Incluso algunos estudios señalan que siete de cada diez caficultores han recibido llamadas extorsivas en algún momento, aunque gran parte de los casos no son denunciados por temor a represalias.
¿Cuánto cayó el precio del café en Colombia?
El precio interno del café también sufrió un fuerte golpe en medio de la desaceleración del sector.
Durante abril de 2026, la carga de café registró una caída del 26,8%, ubicándose alrededor de los $2.229.900. Esta reducción impacta directamente los ingresos de miles de familias productoras que ven cómo aumentan los costos mientras disminuye la rentabilidad.
A esto se suma la recuperación de la producción en Brasil, país que proyecta una cosecha de más de 71 millones de sacos en 2026. El aumento de la oferta internacional presiona los precios a la baja y reduce la competitividad del café colombiano en mercados globales.
La revaluación del peso colombiano también estaría golpeando las exportaciones, ya que varios productores aseguran que las pérdidas por carga pueden superar los $500.000.
¿Qué medidas anunció la Federación Nacional de Cafeteros?
Frente al deterioro del panorama cafetero, la Federación Nacional de Cafeteros anunció apoyos económicos y programas para intentar aliviar la crisis que enfrenta el sector.
Entre las medidas más importantes aparece la activación de recursos del Fondo de Estabilización de Precios del Café, con una asignación cercana a $40.000 millones. Además, el Ministerio de Agricultura puso en marcha apoyos para fertilización y productividad a través del programa FAIA Café.
El gremio cafetero insiste en que proteger el ingreso de los productores será clave para evitar un impacto mayor en la economía rural colombiana.
Mientras tanto, autoridades regionales también adelantan estrategias de seguridad en departamentos afectados por extorsiones y amenazas, aunque productores reclaman una mayor presencia estatal en las zonas cafeteras.
¿Qué consecuencias tendría esta crisis para Colombia?
La caída en la producción de café podría tener efectos importantes sobre la economía nacional, especialmente porque el grano sigue siendo uno de los productos agrícolas más relevantes para Colombia.
Menores exportaciones, reducción de ingresos rurales y pérdida de competitividad internacional hacen parte de los riesgos que advierten expertos y gremios del sector.
Además, la inseguridad en las zonas productoras y el aumento de costos amenazan proyectos de cafés especiales y procesos de innovación que venían creciendo en distintas regiones del país.
El temor en el sector es que la combinación entre clima extremo, presión armada y caída de precios termine profundizando la pobreza rural y afectando uno de los símbolos económicos más importantes de Colombia.












