

La NASA ajustó el cronograma de la misión Artemis II tras detectar una fuga en el sistema de hidrógeno del cohete durante un ensayo general con combustible. El objetivo del programa es volver a llevar astronautas a las cercanías de la Luna, en lo que será el primer vuelo tripulado de este plan de exploración. La agencia decidió mover la fecha prevista para contar con más tiempo de revisión técnica.
La misión contempla un viaje de cuatro astronautas alrededor de la Luna sin alunizaje, con regreso a la Tierra a muy alta velocidad. Forma parte de la nueva etapa de exploración lunar posterior a las misiones históricas del siglo pasado y funciona como paso previo a futuros vuelos con descenso en la superficie.
Qué pasó en las pruebas de Artemis II
Durante un ensayo completo de carga de propelentes criogénicos realizado en el Centro Espacial Kennedy, los equipos técnicos detectaron pérdidas en una línea de hidrógeno líquido. La prueba incluía el abastecimiento de grandes volúmenes de combustible para simular la secuencia real de lanzamiento.
Para intentar corregir la falla, los ingenieros aplicaron pausas operativas y calentaron componentes del sistema con el fin de estabilizar el flujo. Sin embargo, la fuga aumentó en la etapa final de la cuenta regresiva y el procedimiento se canceló minutos antes de su cierre.

Además del inconveniente principal, se reportaron ajustes pendientes en válvulas de la cápsula Orion, junto con incidentes menores en equipos de audio y cámaras expuestas a temperaturas muy bajas.
El ensayo con combustible es una práctica estándar que se realiza justamente para detectar este tipo de problemas antes del vuelo real y reducir riesgos operativos el día del despegue.
Nueva fecha de lanzamiento y ventana prevista
Tras la revisión de los resultados, la agencia espacial estadounidense resolvió reprogramar el lanzamiento para marzo, dentro de una ventana que ya estaba contemplada en la planificación técnica. Antes de fijar el día exacto, se llevará a cabo otro ensayo completo de abastecimiento.
Los equipos utilizarán este período adicional para inspeccionar el sistema de hidrógeno, validar reparaciones y repetir pruebas de integración entre el cohete y la nave tripulada.
Expectativas y antecedentes de la misión
Artemis II ha tenido varios cambios de calendario en los últimos años debido a ajustes técnicos, especialmente en el escudo térmico y en sistemas de soporte vital de la cápsula. También influyeron condiciones climáticas adversas durante pruebas en tierra.

Pese a los retrasos, la misión es considerada un paso central del programa, ya que permitirá probar en vuelo todos los sistemas con tripulación a bordo antes de intentar futuras misiones con descenso lunar. Las próximas pruebas definirán si el nuevo objetivo de lanzamiento puede sostenerse dentro de la ventana prevista.












