Aunque muchas personas lo hacen por comodidad o para estacionar en pendientes, dejar el carro con las llantas completamente giradas podría afectar distintas piezas del vehículo con el paso del tiempo. Así lo explicó Juan José Vicente Pizarro, mecánico de Sevilla y creador de contenido en redes sociales, a través de un video publicado en TikTok e Instagram.
Según el especialista, mantener la dirección doblada durante horas, días o incluso semanas genera una tensión adicional sobre elementos del sistema de suspensión y dirección, lo que, a largo plazo, puede provocar desgastes prematuros.
¿Por qué no conviene dejar el carro estacionado con las llantas giradas?
De acuerdo con el mecánico, cuando las ruedas permanecen completamente giradas, el peso del vehículo no se distribuye de manera uniforme, lo que incrementa la presión sobre determinadas zonas de la suspensión y los neumáticos.
“Si giramos la rueda hacia uno de los lados, lo que estamos haciendo es cambiar la inclinación del coche y la tensión de sus componentes”, explicó el especialista en uno de sus videos.
El experto señaló que piezas como las rótulas, los amortiguadores y otros componentes de la dirección pueden verse afectados si el vehículo permanece mucho tiempo en esa posición.
En qué vehículos puede ser más perjudicial
Juan José Vicente aseguró que algunos modelos, especialmente ciertos vehículos de gama alta, presentan una mayor inclinación al girar las ruedas para mejorar la maniobrabilidad.
Según explicó, en estos casos una parte específica del neumático soporta más peso del habitual, lo que podría favorecer deformaciones o un desgaste irregular.
Además, advirtió que el problema puede agravarse cuando el carro permanece estacionado en una pendiente, ya que la distribución del peso se vuelve todavía más desigual.
Cómo evitar daños en la dirección y la suspensión
El mecánico aclaró que girar el volante al estacionar no provoca una avería inmediata, pero recomendó evitar mantener esa posición durante períodos prolongados.
Para reducir el desgaste, aconsejó:
- Estacionar en superficies planas siempre que sea posible.
- Dejar el volante recto si el vehículo permanecerá parado durante mucho tiempo.
- Revisar periódicamente el estado de los neumáticos y la suspensión.
- Prestar atención a ruidos, vibraciones o desgastes irregulares.
“Si vas a dejar el coche parado dos, tres o cinco meses, no se te ocurra dejarlo con la dirección doblada”, concluyó el especialista español.