

El sistema ferroviario global dio un paso histórico con la puesta en funcionamiento de una nueva terminal que redefine la escala del transporte urbano. En el corazón de Chongqing, una de las metrópolis más pobladas de China, comenzó a operar una estación concebida para responder al crecimiento acelerado de pasajeros y a las exigencias del tránsito del siglo XXI.
El complejo se extiende sobre 1,22 millones de metros cuadrados, una dimensión que permite comparar su tamaño con el de cientos de instalaciones deportivas juntas. Gracias a su diseño operativo, la estación está preparada para gestionar un flujo de hasta 16.000 personas por hora, integrando trenes de alta velocidad, servicios regionales y conexiones urbanas.
Conocida oficialmente como Chongqing East Railway Station, la terminal abrió sus puertas el 27 de junio de 2025, luego de más de siete años de obras continuas. El proyecto demandó una inversión cercana a 7.800 millones de dólares y se destaca por una estética futurista que combina estructuras de vanguardia con referencias al paisaje montañoso que rodea a la ciudad.

Así es la estación más grande del planeta por dentro
Desde su acceso principal, la Chongqing East Railway Station se asemeja más a un aeropuerto que a una terminal ferroviaria. Cuenta con 15 plataformas y 29 vías, distribuidas de manera que evitan la congestión incluso en las horas pico. En su interior hay más de 5.000 asientos, mil de ellos con puertos USB, además de restaurantes, tiendas y pantallas digitales que cubren cada sector del complejo.
- Las columnas del vestíbulo principal fueron diseñadas para imitar los árboles hungjue, típicos de la región.
- Los conductos de ventilación tienen forma de flores, y los letreros están elaborados con bambú local.
- El diseño combina iluminación neón con acabados metálicos, evocando una estética futurista.
- Su arquitectura refleja la fusión entre naturaleza e innovación que caracteriza a Chongqing.
Los detalles de la estación de tren
Desde la estación se puede viajar a ciudades como Shanghái, Chengdu, Cantón y Pekín en trayectos que duran entre seis y ocho horas.
Además, conecta las rutas Chongqing-Xiamen, Shanghái-Chongqing-Chengdu y Chongqing-Wanzhou, consolidando a la región como un eje clave del sistema ferroviario chino.












