

Un aristócrata británico de 79 años, con un patrimonio compuesto por castillos, propiedades rurales y extensas tierras, llamó la atención por los estrictos requisitos que impuso para encontrar pareja a través de plataformas digitales. Su objetivo no es solo sentimental: busca concebir un hijo varón que herede su apellido y garantice la continuidad de su legado familiar.
El millonario, descendiente directo del rey Carlos II de Inglaterra, vive en una finca de más de 520 hectáreas en el condado de Somerset, a unos 230 kilómetros de Londres. Desde allí sostiene que la preservación del linaje y de los bienes históricos es una prioridad personal, incluso por encima de las convenciones actuales.
A pesar de tener una hija, el aristócrata considera que la falta de un heredero masculino pone en riesgo la unidad del patrimonio, que podría fragmentarse si no aparece un sucesor directo bajo sus condiciones.

Los requisitos que debe cumplir la candidata
En entrevistas televisivas y publicaciones en redes sociales, el multimillonario detalló una lista de exigencias poco habituales. Busca una mujer entre 30 y 40 años, al menos 20 años menor que él, con estatura superior a 1,52 metros, que sea una “buena criadora” y esté dispuesta a vivir en un castillo.
Además, exige habilidades específicas como pilotar helicópteros, contar con licencia de armas y aceptar un estilo de vida ligado a la aristocracia británica. Entre los puntos más llamativos, aclaró que no le interesan mujeres escorpianas ni provenientes de países cuyo nombre comience con la letra “I”.
Apps de citas y una estrategia polémica
Para ampliar sus posibilidades, el aristócrata creó perfiles en Facebook y Tinder, donde admitió haber reducido su edad de 79 a 56 años. Según explicó, la decisión respondió a que la aplicación le mostraba perfiles que no coincidían con sus expectativas.
“No creo que sea demasiado mayor para tener hijos”, afirmó en la televisión británica, donde también reveló que conserva material genético en un banco de esperma, lo que, según él, mantiene vigente su plan de paternidad.

Un pasado marcado por conflictos personales y legales
La vida sentimental del millonario no estuvo exenta de controversias. Estuvo casado durante más de dos décadas, entre 1970 y 1991, relación que terminó de forma conflictiva. Luego mantuvo otros vínculos que también acabaron mal y derivaron en demandas judiciales.
En los últimos años fue condenado a pagar indemnizaciones económicas tras denuncias laborales, lo que incluso lo obligó a vender algunas propiedades para afrontar los pagos. Aun así, insiste en que nada lo hará abandonar su objetivo de tener un heredero varón.
Qué ofrece a cambio del compromiso
El aristócrata asegura que la mujer que cumpla con sus condiciones recibirá un millón de euros anuales, viajes internacionales, residencia en propiedades históricas y acceso a círculos exclusivos de la nobleza europea.
Hasta el momento, pese a la exposición mediática y al uso de aplicaciones de citas, el multimillonario no logró concretar la relación que le permita asegurar la continuidad de su apellido y de su fortuna.











