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Un fenómeno astronómico genera expectativa a nivel mundial: el llamado eclipse solar anular, conocido popularmente como “anillo de fuego”. Este evento ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean, pero no de manera perfecta, lo que produce un efecto visual muy particular en el cielo.

Durante este tipo de eclipse, la Luna pasa entre la Tierra y el Sol y proyecta su sombra sobre el planeta. Sin embargo, al encontrarse en un punto más alejado de su órbita, no logra cubrir completamente al Sol, dejando visible un aro brillante a su alrededor.

Atención: por qué se produce el “anillo de fuego”

Según explican organismos científicos como la NASA, los eclipses solares ocurren cuando el Sol, la Luna y la Tierra se alinean. En el caso del eclipse anular, la Luna se encuentra más lejos de la Tierra y, por eso, se ve más pequeña desde nuestro planeta.

Esta diferencia de tamaño aparente hace que no pueda tapar completamente el disco solar. Como resultado, se genera el característico anillo luminoso que rodea a la silueta oscura de la Luna.

Cómo se diferencia de otros eclipses solares

Existen distintos tipos de eclipses solares, y cada uno depende de cómo se alinean los cuerpos celestes:

  • Eclipse total: la Luna cubre completamente el Sol y el cielo se oscurece por unos minutos.
  • Eclipse anular: la Luna no cubre todo el Sol y se forma el “anillo de fuego”.
  • Eclipse parcial: solo una parte del Sol queda oculta.
Eclipse solar 2026: tras un siglo, se podrá ver este fenómeno en el país, ¿en dónde se podrá ver? Foto: Freepik

El eclipse anular no produce una oscuridad total como el eclipse total, pero sí ofrece una de las imágenes más llamativas que se pueden observar desde la Tierra.

Por qué en algunos lugares puede tardar más de 100 años en repetirse

Aunque los eclipses solares ocurren varias veces al año en distintas partes del mundo, su visibilidad depende de una franja específica del planeta y su aparición podría tardar hasta 100 años.

Esto significa que un mismo lugar puede no volver a estar dentro de la trayectoria de un eclipse anular durante décadas o incluso más de un siglo. Por eso, en ciertas regiones se considera un evento poco frecuente.

Qué tener en cuenta para observarlo de forma segura

La observación de un eclipse solar requiere cuidados especiales. Incluso cuando el Sol está parcialmente cubierto, nunca es seguro mirarlo directamente sin protección.

Los especialistas recomiendan utilizar anteojos para eclipses certificados o métodos indirectos, como proyectores estenopeicos. Esta precaución es necesaria durante todas las fases del eclipse, ya que la luz solar puede dañar la vista.

Además, la duración y el nivel de visibilidad del fenómeno dependerán de la ubicación geográfica, ya que solo en ciertas zonas se podrá apreciar el “anillo de fuego” en su máxima expresión.