El debate por las deudas del sistema de salud volvió a instalarse en el centro de la agenda política tras un mensaje contundente del presidente Gustavo Petro. Sin dar rodeos, el mandatario marcó un límite frente a las obligaciones financieras que rodean a las EPS y dejó entrever que el problema va mucho más allá de cifras aisladas.
En medio de un consejo de ministros dedicado a evaluar el rumbo del sector, el Gobierno puso sobre la mesa datos sobre el modelo preventivo en salud y sus resultados recientes. Sin embargo, detrás de esos números aparece un entramado de deudas, responsabilidades cruzadas y decisiones que impactan de lleno en hospitales y pacientes.
Aunque el foco público suele estar en los recursos faltantes, desde la Casa de Nariño deslizaron que no todas las deudas tienen el mismo origen ni deben recibir el mismo tratamiento. La advertencia generó inquietud y abrió interrogantes sobre qué pasará con las EPS y quién debe asumir los costos acumulados.
Deudas de las EPS y la postura del Gobierno Nacional
Durante su intervención, Petro fue enfático al señalar que el Estado no asumirá las deudas privadas de los dueños de las EPS, al considerar que se trata de obligaciones generadas por un modelo manejado por particulares, pero financiado con recursos públicos. Según explicó, trasladar esas cargas al presupuesto nacional implicaría un fuerte golpe fiscal.
El presidente recordó antecedentes de cierres financieros anteriores y sostuvo que repetir ese esquema agravaría el déficit y pondría en riesgo la estabilidad de las finanzas públicas. En ese marco, insistió en que los colombianos no deben pagar pasivos que no les corresponden, una idea que se repitió a lo largo de su mensaje.
Nueva EPS, embargos y crisis del sistema de salud
El mandatario aclaró que la única deuda que la Nación reconoce está vinculada a Nueva EPS y ronda entre 4 y 5 billones de pesos, monto que corresponde a la participación estatal dentro de esa entidad. Aun así, aclaró que no se trata de un pago inmediato, sino de un esquema gradual mediante vigencias futuras.
Petro también advirtió que la eventual liquidación de Nueva EPS tendría consecuencias críticas, ya que concentra más de la mitad de los usuarios del sistema. A esto sumó cuestionamientos por embargos de recursos de la salud, prácticas que —según denunció— profundizan la parálisis financiera y afectan directamente a hospitales públicos y privados.
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, respaldó esta postura y aseguró que existen informes sobre EPS no intervenidas que siguen recibiendo anticipos oficiales sin saldar deudas con hospitales. El tema, lejos de cerrarse, anticipa nuevos capítulos en la discusión por el futuro del sistema de salud en Colombia.