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La esperada reunión entre el Ministerio de Hacienda y los gobernadores cerró sin acuerdo y dejó intacta la tensión entre la Nación y los departamentos. Tras varias horas de diálogo, el Gobierno defendió el decreto de emergencia económica y el aumento del IVA del 5 % al 19 % para licores y tabaco, mientras que los mandatarios regionales ratificaron su rechazo a una medida que, aseguran, pone en riesgo la estabilidad financiera de los territorios.

Aunque desde el Ejecutivo se habló de avances y voluntad de concertación, los gobernadores fueron claros al salir del encuentro: no hubo humo blanco. La discusión quedó abierta y el futuro del decreto ahora apunta a definirse en escenarios jurídicos, con la Corte Constitucional como árbitro final.

¿Por qué no hubo acuerdo entre MinHacienda y los gobernadores?

El principal punto de quiebre fue el impacto real del aumento del impuesto al consumo de alcohol y cigarrillos. Para el Gobierno, la medida es necesaria para cerrar el faltante fiscal del presupuesto nacional y no compromete las rentas departamentales. Para los gobernadores, en cambio, el decreto altera el equilibrio de la descentralización y traslada recursos que hoy financian servicios esenciales en las regiones.

Los mandatarios insistieron en que mantener el 5 % histórico para los departamentos y destinar el 14 % adicional a la Nación implica, en la práctica, una recentralización de ingresos que afecta su autonomía fiscal.

No hubo acuerdo entre MinHacienda y gobernadores: sigue el pulso por el decreto de emergencia económica.
No hubo acuerdo entre MinHacienda y gobernadores: sigue el pulso por el decreto de emergencia económica.

¿Qué argumentó el Gobierno sobre el decreto de emergencia económica?

Desde el Ejecutivo se reiteró que el decreto es temporal y proporcional, y que responde a un desbalance estructural entre ingresos y gastos del Estado. El Gobierno aseguró que, si el incremento del impuesto llegara a afectar el recaudo de los departamentos, la Nación asumiría las compensaciones necesarias para evitar un impacto negativo en las finanzas regionales.

También se defendió la legalidad de la medida, señalando que existe respaldo constitucional para modificar este tipo de tributos en contextos de emergencia económica y problemas macroeconómicos.

¿Qué dijeron los gobernadores tras salir de la reunión?

La lectura desde las regiones fue muy distinta. Varios gobernadores señalaron que el encuentro no resolvió las preocupaciones de fondo y cuestionaron el tono del Gobierno. Desde Antioquia se advirtió que no se permitirá que recursos destinados a programas sociales terminen centralizados en la Nación, mientras que otros mandatarios hablaron de una falta de verdadera concertación.

Desde el Valle del Cauca, por ejemplo, se confirmó que los departamentos evalúan acudir a la Corte Constitucional para solicitar medidas cautelares que suspendan específicamente el impuesto a licores y cigarrillos mientras se estudia la legalidad del decreto.

¿Qué impacto tendría el aumento del impuesto a licores y tabaco en los departamentos?

Los gobernadores alertan que el incremento del IVA podría reducir el consumo legal, afectar el recaudo efectivo y disparar el contrabando, uno de los mayores temores en las regiones. Según su análisis, lejos de fortalecer las finanzas públicas, la medida podría terminar debilitando los ingresos departamentales y obligando a recortes en sectores como salud, educación y deporte.

Este posible efecto adverso es uno de los argumentos centrales para justificar la oposición al decreto y la búsqueda de salidas jurídicas.

¿Qué papel jugará la Corte Constitucional en este conflicto?

Con el diálogo político estancado, el foco se traslada ahora al alto tribunal. La Corte Constitucional deberá evaluar si el decreto de emergencia económica cumple con los requisitos de necesidad, proporcionalidad y temporalidad exigidos por la Constitución.

Mientras tanto, los gobernadores analizan figuras como la excepción de inconstitucionalidad y la presentación de acciones conjuntas para frenar la aplicación del aumento tributario.

¿Qué sigue ahora tras el fracaso de la negociación?

Aunque el Ministerio de Hacienda habló de mesas técnicas para seguir evaluando el impacto fiscal de la medida, la falta de acuerdo dejó claro que el conflicto está lejos de cerrarse. El pulso entre el Gobierno Nacional y las regiones continúa abierto y su desenlace tendrá efectos directos sobre las finanzas públicas y la relación entre la Nación y los departamentos.

Por ahora, el decreto de emergencia económica sigue vigente, pero bajo la lupa de los gobernadores y a la espera de una definición judicial que podría marcar un precedente clave en el debate fiscal colombiano.