El candidato presidencial Iván Cepeda envió una señal directa al sector empresarial en Colombia, en un momento marcado por tensiones entre el Gobierno y los actores económicos. Su planteamiento busca reducir la incertidumbre y abrir espacios de diálogo con empresarios y gremios.
El aspirante del Pacto Histórico insistió en que su propuesta no contempla cambios radicales en el modelo productivo. En particular, descartó la estatización de la economía, uno de los principales temores del sector privado.
En su lugar, propuso una visión basada en la articulación entre distintos actores. Su idea de economía social incluye la participación de grandes empresas, emprendimientos y economías populares.
Cepeda descarta la estatización y propone una economía mixta
Durante una entrevista con el director de EL TIEMPO, el candidato fue enfático al rechazar cualquier intención de que el Estado asuma el control total de la economía. “Yo jamás he hablado de estatizar la economía, eso no está en ninguna de mis intervenciones públicas ni ha sido mi convicción”, aseguró.
En esa línea, planteó un modelo donde convivan diferentes formas de producción. “Yo creo en una economía social con participación, por supuesto, del sector privado, del emprendimiento, de las grandes empresas, pero también de las pequeñas y medianas, por supuesto, de la economía popular, del desarrollo de la economía campesina”, explicó.
La equidad como eje del crecimiento económico
Cepeda defendió que reducir la desigualdad puede impulsar el desarrollo. Según su planteamiento, una distribución más equilibrada de los ingresos fortalece el dinamismo económico.
“Cuando hay mayor equidad, hay más desarrollo”, afirmó, cuestionando visiones tradicionales que asocian redistribución con pérdida de crecimiento. Incluso citó ejemplos internacionales para respaldar su postura: “En México lo dicen de una manera muy clara: ‘Por el bien de todos, primero los pobres’. Y les está yendo bien”.
Diálogo con empresarios y foco en responsabilidad fiscal
El aspirante reconoció que la relación reciente entre el Gobierno y algunos sectores empresariales ha sido compleja, pero prometió un cambio en el tono. “Yo diría cordiales, respetuosas y sinceras, en torno a tesis claras y en torno a reglas diáfanas”, dijo sobre cómo sería su con el empresariado.
También anunció acercamientos con gremios para discutir su propuesta económica y reconstruir la confianza. En paralelo, puso el foco en el manejo de las finanzas públicas, insistiendo en la importancia de combatir la evasión: “Todos debemos pagar impuestos. Es un deber constitucional. La evasión fiscal es un delito”.