

Después de más de una década sin comercio directo de hidrocarburos, Colombia ha retomado la importación de gas desde Venezuela. Los primeros camiones cisterna con gas licuado de petróleo (GLP) provenientes del estado Táchira ingresaron al país por el puente internacional Simón Bolívar, en Norte de Santander, marcando un hito en la cooperación energética entre ambos países.
Este envío inicial forma parte de un acuerdo piloto que busca reactivar el comercio de hidrocarburos, suspendido hace más de once años. Las unidades, operadas por la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), transportaron aproximadamente 1000 barriles cada una, demostrando la viabilidad logística de la ruta terrestre.
La reanudación de las importaciones responde a la creciente demanda de gas en Colombia, país que actualmente depende de fuentes externas para cubrir cerca del 20 % de su consumo. Además, esta cooperación energética se considera una opción más económica frente a otros proveedores internacionales, con potencial de reducir significativamente los costos de abastecimiento.
Primeros camiones con GLP ingresan a Colombia
Los primeros cuatro camiones cisterna cruzaron la frontera con carga de GLP, marcando el primer flujo de este tipo desde que se suspendieron las exportaciones venezolanas. Cada camión transportaba alrededor de 1000 barriles de gas, con un volumen diario que podría superar los 90.000 litros en esta fase inicial.
El ingreso se realizó por el puente internacional Simón Bolívar, con destino al departamento de Norte de Santander, y constituye un paso importante para evaluar la logística del transporte y la capacidad de distribución en Colombia. Este movimiento abre la puerta a un comercio energético más estable y continuo entre ambos países.
Reapertura del comercio energético tras la normalización diplomática
La reactivación del envío de GLP coincide con la normalización de las relaciones diplomáticas entre Bogotá y Caracas. La cooperación energética forma parte de una agenda más amplia que busca fortalecer los vínculos comerciales y de seguridad en la región fronteriza.

Aunque inicialmente estaba prevista una reunión entre el presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, la cita fue cancelada por razones de seguridad. Sin embargo, delegaciones ministeriales sostuvieron encuentros en Caracas para avanzar en acuerdos relacionados con energía, comercio y cooperación binacional.
Proyectos futuros y potencial del gas venezolano
Entre los proyectos en discusión destaca la posible reactivación del gasoducto binacional Antonio Ricaurte, que conecta La Guajira con el estado Zulia. Su rehabilitación permitiría transportar gas natural de manera directa y más eficiente hacia Colombia, aliviando la presión sobre la demanda interna.
El suministro venezolano también se considera más económico que otras fuentes internacionales, con estimaciones de reducción de costos que podrían alcanzar hasta un 50 % si se consolida esta ruta de abastecimiento. Este potencial económico refuerza la importancia de consolidar la cooperación energética binacional.
Agenda económica y cooperación en la frontera
La llegada de los primeros camiones con GLP se enmarca dentro de un plan más amplio para fortalecer la cooperación económica entre Colombia y Venezuela. Entre las propuestas figura la creación de una zona económica binacional que incentive el comercio y reduzca aranceles, promoviendo el intercambio regional.
Las conversaciones continuarán en la Comisión Binacional de Buena Vecindad, donde los equipos técnicos evaluarán los pasos necesarios para consolidar el comercio energético y explorar nuevas oportunidades de cooperación en infraestructura, seguridad y desarrollo económico en la frontera.












