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La historia de una de las pastelerías más emblemáticas de Bogotá llegó a su punto final. Don Jacobo, reconocida por haber cambiado para siempre la forma de consumir tortas en Colombia, entra en liquidación judicial simplificada y deja atrás casi cuatro décadas de presencia en el mercado nacional, tras una decisión adoptada por la Superintendencia de Sociedades.

La medida oficial confirmó que Industrias de Alimentos Don Jacobo S.A.S. no logró superar sus problemas financieros ni cumplir el acuerdo de reorganización, lo que impidió continuar operando como negocio en marcha. Con esta determinación, se apaga una marca que durante años estuvo asociada a cumpleaños, aniversarios y reuniones familiares en la capital y otras regiones del país.

¿Por qué cerró definitivamente la pastelería Don Jacobo en Bogotá?

El cierre de Don Jacobo no se dio de manera repentina. La compañía venía atravesando dificultades económicas que la llevaron primero a un proceso de reorganización empresarial. Sin embargo, al no contar con la capacidad financiera para cumplir los compromisos adquiridos, la Superintendencia de Sociedades ordenó la liquidación judicial simplificada, una figura legal que se aplica cuando la empresa ya no es viable.

La solicitud fue presentada por el representante legal de la sociedad, con aval de la Asamblea General de Accionistas, luego de evidenciar que la operación no podía sostenerse. El proceso busca garantizar una administración ordenada de los activos y proteger los derechos de acreedores y demás involucrados.

Cierra para siempre la pastelería más famosa y antigua de la Capital: tiene casi 40 años y fue pionera en tortas húmedas.

¿Qué decisión tomó la Superintendencia de Sociedades sobre Don Jacobo?

La entidad de control decretó la apertura del proceso mediante un auto emitido el 13 de enero de 2026, amparado en la Ley 1116 de 2006 y la Ley 2437 de 2024. Según explicó la Superintendencia, la liquidación judicial simplificada permite cerrar empresas de forma responsable cuando no existe posibilidad real de recuperación.

Desde la entidad se insistió en que este mecanismo prioriza la transparencia, el orden crediticio y la correcta gestión del patrimonio empresarial, evitando un deterioro mayor de la situación financiera de la compañía.

¿Cuál fue la historia de Don Jacobo y por qué fue tan famosa en Colombia?

Don Jacobo nació en 1987 como un emprendimiento familiar que, con el tiempo, se convirtió en referente nacional. Su fundador, Jacobo Álvarez, logró posicionar la marca gracias a una apuesta que en su momento rompió con lo tradicional: las tortas húmedas de tres leches, cuando el mercado colombiano estaba dominado por ponqués secos.

El producto insignia de la casa, conocido como la Genovesa, fue el resultado de años de pruebas hasta encontrar una textura y un sabor que conectaran con el gusto local. Aunque su aceptación no fue inmediata, con el paso del tiempo se transformó en un clásico que marcó a varias generaciones.

¿Cómo Don Jacobo revolucionó el mercado de las tortas húmedas?

La propuesta de Don Jacobo no solo fue innovadora en sabor, sino también en concepto. Introdujo una nueva categoría en la repostería nacional, asociando la torta húmeda con experiencias emocionales y recuerdos familiares. Esa identidad permitió que la marca se expandiera y construyera una clientela fiel en distintas regiones del país.

Durante años, sus vitrinas se convirtieron en un punto obligado para celebraciones, consolidando un estilo que luego sería replicado por otras pastelerías.

¿En cuántas ciudades tuvo presencia Don Jacobo?

En su momento de mayor expansión, la pastelería llegó a operar decenas de puntos de venta en departamentos como Santander, Antioquia, Valle del Cauca, Cundinamarca, el Eje Cafetero y la Costa Caribe. Ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga contaron con locales de la marca, fortaleciendo su posicionamiento como una de las pastelerías más reconocidas del país.

Pese a esa presencia nacional y al reconocimiento de marca, las dificultades financieras terminaron por superar la trayectoria construida durante años.

¿Qué pasará ahora con los locales, empleados y la marca Don Jacobo?

Hasta el momento, no hay un pronunciamiento oficial sobre el destino de los puntos de venta, los trabajadores ni las marcas registradas. El proceso de liquidación definirá cómo se administran los activos de la empresa y qué ocurrirá con su legado comercial.