Las plantas son un elemento clave para la decoración de la casa y los patios, dado que embellecen el espacio con su presencia. Sin embargo, es necesario saber elegir qué especie plantar, dado que pueden generar problemas graves a las paredes.
Justamente, hay una planta trepadora que es mejor evitarla, ya que su crecimiento podría afectar seriamente la estructura de nuestros hogares y debilitarla.
¿Qué planta es peligrosa para las paredes de la casa?
La planta que nunca hay que tener en casa porque destroza tus paredes es, sin duda, la hiedra común (Hedera helix), una de las trepadoras más populares, pero también una de las más problemáticas para las fachadas residenciales.
Aunque muchas personas la eligen por su follaje denso, perenne y su capacidad para cubrir muros rápidamente, esta planta puede convertirse en una pesadilla estructural si no se maneja con extremo cuidado.
¿Por qué esta especie puede ser fatal para nuestras paredes?
La hiedra se adhiere directamente a las superficies mediante raíces aéreas muy potentes o ventosas en algunas variedades similares. En paredes en perfecto estado, lisas y sin grietas, podría no causar daños inmediatos.
Pero en la mayoría de las casas, con revoques envejecidos, pintura descascarada, pequeñas fisuras o humedad acumulada, ocurre lo siguiente:
- Las raíces se infiltran en cualquier imperfección y, con el tiempo, las agrandan.
- Al retirar la planta (algo casi inevitable cuando genera problemas), arranca trozos de revoque, pintura o incluso partes del enlucido.
- Retiene mucha humedad contra la pared, impidiendo que se seque naturalmente tras la lluvia: favorece hongos, eflorescencias, manchas y deterioro acelerado.
- Su peso acumulado (tallos leñosos y masa vegetal densa) puede sobrecargar canaletas, rejas o salientes frágiles.
- Invade marcos de ventanas, ventilaciones o techos si no se poda constantemente.
¿Qué plantas son seguras para la pared?
Para quienes buscan hacer un “muro verde” en su casa y sin destruir la fachada, hay plantas que no se adhieren directamente a la pared. En cambio, se trepan a través de enroscamientos, propios filamentos o tallos.
Lo ideal es guiarlas con celosías, mallas, alambres o estructuras separadas 10-15 cm del muro para permitir ventilación y evitar contacto directo. Las mejores opciones recomendadas son:
- Jazmín: varias variedades, como jazmín del país o jazmín de leche. Trepador voluble, perfume intenso, floración abundante y no daña superficies.
- Madreselva: aromática, flores vistosas, crece guiada sin adherirse y es muy decorativa.
- Pasionaria (Passiflora): zarcillos que permiten control fácil, flores exóticas y crecimiento manejable con podas.
- Rosal trepador: elegante, espinoso (buena barrera natural), flores espectaculares y se dirige sin presionar la pared.
- Glicina: en estructuras fuertes como pérgolas. Muy vigorosa y vistosa, pero nunca directamente sobre revoque frágil.
