La lasagna es uno de los platos más elegidos en reuniones familiares y domingos especiales. Esta versión sin harina se inspira en la receta tradicional italiana, pero adapta la masa a una opción más liviana y saludable.
Con pocos ingredientes y un procedimiento simple se obtiene una base flexible y firme que reemplaza a las láminas clásicas. El resultado mantiene textura y sabor, ideal para combinar con tuco casero y rellenos a gusto.
Lasagna típica sin harina y súper rendidora: cómo hacerla
Para poder hacer esta receta de lasagna casera que no lleva harina, se deberá contar con una serie de ingredientes, los cuales son muy fáciles de conseguir y que, combinados entre sí, forman un resultado tan maravilloso como delicioso.
Ingredientes para hacer la lasagna sin harina
- 4 huevos
- 4 cucharadas de queso crema
- 1 cucharadita de goma xantana (se consigue en dietéticas)
- 2 cucharadas de agua
Paso a paso: cómo hacer la lasagna
Para la masa:
- Paso 1: colocar los huevos, el queso crema, la goma xantana y el agua en un bowl y mezclar hasta lograr una preparación lisa y homogénea.
- Paso 2: verter la mezcla sobre una placa con papel manteca formando una capa fina y pareja.
- Paso 3: cocinar en horno precalentado hasta que la superficie esté firme y apenas dorada.
- Paso 4: retirar del horno, dejar enfriar y cortar en rectángulos para formar las capas.
Para el relleno:
- Paso 5: rehogar carne picada en una sartén con cebolla y morrón picados hasta que esté bien cocida.
- Paso 6: incorporar parte del tuco a la carne y mezclar para integrar sabores.
- Paso 7: grillar láminas de zucchini, berenjena o espinaca salteada para sumar una capa de vegetales.
- Paso 8: colocar en una fuente apta para horno una base de salsa de tomate para evitar que se adhiera.
- Paso 9: disponer una capa de masa, luego carne con salsa, verduras y queso rallado o mozzarella.
- Paso 10: repetir el procedimiento hasta completar la fuente finalizando con salsa y abundante queso.
Cómo hacer la mejor salsa de tomate para la lasagna
Acompañar la lasagna con una buena salsa es casi una obligación culinaria y prepararla es muy sencillo. Para eso, es importante seguir estos pasos:
- Paso 1: lavar los tomates perita, realizar un corte en cruz en la base y escaldar en agua hirviendo unos segundos para facilitar el pelado.
- Paso 2: retirar la piel, cortar en cubos pequeños y reservar junto con su jugo natural.
- Paso 3: picar finamente los dientes de ajo y calentar aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio.
- Paso 4: incorporar el ajo y cocinar suavemente hasta que libere su aroma sin que llegue a dorarse en exceso.
- Paso 5: agregar los tomates picados, mezclar e iniciar una cocción a fuego medio removiendo de manera ocasional.
- Paso 6: dejar reducir hasta que la salsa espese y concentre sabor, ajustando con una pizca de sal si fuera necesario.
- Paso 7: sumar hojas de albahaca fresca picadas o enteras sobre el final de la cocción e integrar para aportar perfume y frescura.
