Florida es el destino más elegido por los argentinos que viajan fuera de la región. Y aunque Miami, con sus playas y shoppings está a la cabeza de las preferencias y de los gastos, en la península hay infinidad de opciones para disfrutar. Una de sus ventajas comparativas respecto de otros sitios en Estados Unidos es la cantidad y calidad de alojamientos con facilidades de spa. Por eso, no cuesta encontrar propuestas atractivas de Norte a Sur, de costa a costa en ciudades tan distintas como Daytona o la propia Miami.

Daytona a baja velocidad

En el Norte de Florida, el nombre de Daytona siempre estuvo asociado al circuito de Nascar y a las carreras. Sin embargo, también aquí, en la costa del Atlántico, hay excelentes opciones para dejar de lado el vértigo. En la renovación del Plaza Resort, más de 1400 metros cuadrados se destinaron a las 16 suites para tratamientos privados del Ocean Waters Spa, un espacio en el abundan los programas a medida. Al punto, que hay disponibles masajes exclusivos para hombres (Gentleman's Massage) u opciones más que infrecuentes como el Green Coffe Slimming Body Wrap. Al parecer, las enzimas naturales del café ayudarían a despertar el metabolismo y a lograr, tras una hora de tratamiento a u$s 100 de costo, una piel mucho más suave.

Una de las ventajas del Ocean Waters es el precio de los tratamientos. Comparado con lugares como The Setai, podrían calificarse como baratos. Un programa como el Beatiful Day, que incluye cuatro horas y media de masajes diversos, manicure y pedicure, además del almuerzo en el spa se paga u$s 240.

Finalmente, Little Palm Island es uno de los spas más impresionantes de Florida. No es tan lujoso como el Setai o el Spa del Mandarin hotel; ni tan grande como el Ocean Waters de Daytona, pero supera a todos los demás por su ubicación perfecta. Al Sur de la península, en los cayos, y accesible solo por aire o por mar, el resort es en sí mismo un espacio de relax especial. Rodeada por aguas cristalinas y arrecifes, poblada de palmeras y salpicada de elegantes bungalows, esta pequeña isla alberga al Spa Terre, un ámbito en el que se mezclan los masajes thai y malayos con tratamientos faciales y corporales a base de productos naturales del Caribe y baños en tinajas de origen japonés.

Todo está pensado para que la estadía en la isla sea realmente diferente. Los programas que propone el Spa Terre mantienen la tónica creativa que suelen exhibir estos sitios: From cougar to kitten (de puma a gatito) es un combo de masajes con piedras calientes, tratamientos a base de miel, leche y colágeno y productos de Skin Authority que, por u$s 732, promete eliminar toda la tensión posible, incluso después de una semana de trabajo en Miami que no haya resultado como se esperaba.

Una perla en Clearwater

El sol apenas está saliendo y un pequeño grupo de huéspedes se mueve con una suave cadencia siguiendo al instructor de thai chi. Así empieza el día en The Spa at Sandpearl de Clearwater, en la zona central de Florida. Aquí no solo se pueden recibir tratamientos de relajación y belleza, sino que hay toda una serie de actividades para aprender técnicas de cocina saludable o de meditación.

La propuesta denominada Gentle Caress, por mencionar una, incluye talasoterapia, fangoterapia con barros oceánicos, masajes tradicionales y tratamientos para manos y pies. ¿El costo? Un día completo con estas opciones se paga u$s 455. Incluso con esas tarifas el resort se ubicó dentro del top ten en una encuesta realizada entre usuarios de Expedia de todo el mundo. Se trata de un complejo con cabañas, el hotel propiamente dicho, restaurantes, canchas de tenis y de golf, vista a la bahía de Mandalay y, en el centro de todo, el spa.

Otra alternativa para dedicarse un día al relax más absoluto se encuentra en el magnífico hotel Setai, un clásico de South Beach. El edificio art decó de la década del 30, así como la torre más moderna que completa el conjunto, son una marca registrada en uno de los sectores más activos de la ciudad. Sin embargo, apenas se ingresa al lobby se percibe una atmósfera de tranquilidad y elegancia incomparable. La misma que domina en el spa, aunque a decir verdad, la mejor opción no es recibir los tratamientos allí, sino en habitaciones privadas, donde se puede, incluso, compartir la sesión con el compañero o compañera de viaje. Los tratamientos arrancan en los u$s 125. Si la intención es dedicarse por completo al propio cuerpo, la opción indicada es el Indulgence Package. Una hora de masaje balinés y una hora de tratamientos exfoliantes son el centro de esta alternativa. z we