

Un joven víctima del incendio de la discoteca Kiss, en el sur de Brasil, que estaba internado en un hospital de Porto Alegre, falleció la noche del martes, elevando a 235 el número de muertos en una de las peores tragedias ocurridas en el país.
Se trata de Gustavo Marques Goncalves, que tenía 21 años, y tuvo el 70% del cuerpo quemado en el incendio.
El joven tenía un cuadro de muerte encefálica desde el martes por la tarde, y falleció horas más tarde, según confirmó la Secretaria de Salud de Rio Grande do Sul.
Hay 74 pacientes en estado crítico, con riesgo de muerte, internados en Santa Maria o Porto Alegre. En total, 120 personas permanecen internadas en ambas ciudades, de los cuales cerca de 80 en unidades de terapia intensiva.
Además de los pacientes en grave estado, existe preocupación por las personas que salieron ilesas del incendio pero pueden desarrollar neumonía química.
La madrugada del 27 de enero, centenas de jóvenes participaban de una fiesta en la discoteca Kiss, en el centro de Santa Maria. Durante la presentación de la banda musical Gurizada Fandangueira comenzó un incendio, luego de que las chispas de una bengala alcanzaran la espuma de aislamiento acústico de la casa nocturna, provocando el fuego.










