La canela es uno de los ingredientes más utilizados en la cocina, pero sus usos pueden ir mucho más allá de las recetas.
En jardinería, este condimento comenzó a ganar popularidad como un truco casero para ayudar a proteger las plantas de lengua de suegra frente a determinados hongos y microorganismos.
¿Por qué recomiendan rociar canela en las plantas?
El principal motivo por el que la canela es utilizada en jardinería es su posible actividad antifúngica. La especia contiene compuestos como el cinamaldehído, que poseen la capacidad de inhibir el desarrollo de determinados hongos.
Esto explica que algunos jardineros la utilicen como complemento para prevenir problemas relacionados con la proliferación de microorganismos.
El uso de este ingrediente sólo es un complemento doméstico y no se trata de un tratamiento capaz de eliminar por sí solo una infección avanzada.
Canela en la lengua de suegra: ¿para qué sirve?
En la lengua de suegra, la canela se utiliza principalmente con el objetivo de ayudar a reducir el riesgo de aparición de hongos.
La canela en polvo suele usarse de manera localizada sobre determinadas zonas de corte como una alternativa casera para disminuir las condiciones favorables para el desarrollo de bacterias y hongos.
También puede aplicarse de manera muy moderada sobre el sustrato, aunque el objetivo no debe ser reemplazar los cuidados habituales de la planta.
La lengua de suegra, también conocida como Sansevieria o Dracaena trifasciata, es una especie particularmente resistente y capaz de tolerar períodos de poca agua. Por eso, uno de los principales errores que deben evitarse es regarla en exceso.
¿Cómo aplicar canela en la lengua de suegra?
Si se quiere probar este método, una de las alternativas más sencillas consiste en utilizar canela en polvo pura, sin azúcar ni otros ingredientes añadidos.
Para una aplicación local, se puede colocar una cantidad pequeña sobre una zona de corte limpia y seca. La idea es utilizar una capa muy fina, sin cubrir completamente la planta ni saturar el sustrato.
No es necesario llenar la maceta de canela, una cantidad excesiva no garantiza una mayor protección.