

La nueva ley de Desahucios por Buena Causa establece las reglas que miles de propietarios deben cumplir al momento de alquilar su vivienda.
Promulgada hace tan sólo dos años, esta normativa otorga nuevas protecciones para inquilinos y ratifica los derechos de los dueños sobre ciertas causas que justifican terminar el contrato bajo el marco habilitado.
Dentro de las situaciones donde la ley ampara a los propietarios a tomar esta medida, se encuentran ciertas modificaciones sobre las estructuras físicas de la propiedad, como daños en las paredes.
Los propietarios podrán terminar el contrato si los inquilinos hicieron esto en las paredes
De acuerdo con lo especificado, cuando el inquilino dañó la vivienda de cualquier forma no estipulada en el contrato, incluyendo roturas en las paredes como agujeros o demoliciones, el propietario está avalado legalmente a finalizar el alquiler.
Es importante considerar que, si un dueño alega ante un tribunal este motivo o cualquier otro contemplado por la ley para demostrar que su decisión está justificada, será esencial que se presenten “pruebas claras y contundentes” de la acción a tomar.

Qué cambió esta normativa: reglas generales
- Los propietarios deben demostrar que tienen una causa justificada para efectuar el desalojo
- La medida aplica tanto a desalojos como a la no renovación del contrato
- Alcanza a inquilinos sin contrato escrito
“Todos los inquilinos tienen derecho a permanecer en su vivienda a menos que decidan marcharse o sean desalojados mediante un proceso judicial”, se indica.
Quienes deseen conocer más sobre esta normativa, su aplicación y viviendas que protege podrán hacerlo clicando aquí.











