

En la Ciudad de Nueva York, la Good Cause Eviction Law entró completamente en vigor el 20 de abril de 2024, cambiando las protecciones para inquilinos y regulando las situaciones específicas en las que un arrendador puede poner fin a un contrato de alquiler.
Bajo esta normativa, que se mantiene vigente en 2026, los propietarios sólo pueden suspender el alquiler cuando cuenten con una “causa justificada” para hacerlo.
En ese marco, se contemplan como motivos válidos ciertas conductas que fueron permitidas en la propiedad por quienes alquilan.
Confirmado: ahora los propietarios podrán terminar el contrato cuando los inquilinos permitan esto en su vivienda
Una de las razones por las que puede terminarse el alquiler es que el inquilino haya “cometido o permitido una molestia en la vivienda o en la propiedad”.
Para la ley, una molestia es definida como un comportamiento continuo que interfiere con la salud, la seguridad y la comodidad de otros inquilinos.
El amparo se extiende a cuando el inquilino daño la propiedad o interfirió con la seguridad y el confort del propietario u otros inquilinos.

Es importante destacar que si un propietario justifica el desahucio bajo esta causa o cualquier otra amparada por la ley, es necesario que presente en el tribunal “pruebas claras y contundentes” que avalen la acción.
Qué dice la ley sobre los aumentos de alquileres
La normativa fijó un “estándar local de alquiler” para determinar cuáles son los aumentos anuales que los propietarios podrán realizar.
En ese marco, el límite máximo permitido se calcula sumando la tasa local de inflación más un 5%, aunque el tope máximo permitido en cualquiera de los casos es del 10%.
Cuando se intente realizar un aumento que exceda estos límites, la decisión puede ser considerada irrazonable por el tribunal.













