Una importante modificación de la Ley de Alquileres fijó nuevas protecciones para los inquilinos de Nueva York.
La entrada en vigor hace menos de dos años de la ley de Desahucio por Causa Justificada o Good Cause Eviction law cambió las reglas en el estado, estableciendo topes máximos de aumento y delimitando que los propietarios sólo pueden terminar el contrato si cuentan con una buena razón para hacerlo.
Nuevas reglas que introdujo esta Ley de Alquileres
La regulación establece que los propietarios de las viviendas cubiertas por la ley no pueden poner fin libremente al contrato cuando lo desean, sino que ahora
- Los propietarios deben demostrar que tienen una causa justificada para el desalojo
- La medida aplica tanto a desalojos como a la no renovación del contrato
- Alcanza a inquilinos sin contrato escrito
- Los inquilinos pueden usar esta norma como defensa ante el tribunal correspondiente
Por qué es el inquilino quien decide cuándo irse
Las autoridades indican que todos los inquilinos tienen derecho a permanecer en su vivienda, a no ser que por voluntad propia decidan marcharse o sean desalojados con el debido proceso judicial.
En qué situaciones un propietario puede terminar el contrato de alquiler
Entre los motivos bajo los que la ley ampara un desalojo se encuentran
- Falta de pago del alquiler (salvo cuando hay aumentos irrazonables)
- Incumplimiento del contrato o de las reglas del edificio
- Conductas molestas, daños o riesgos para otros
- Orden oficial de desalojo del inmueble (inhabitable)
- Uso ilegal de la propiedad
- Negativa injustificada a permitir acceso (para reparaciones o venta)
- El propietario quiere usar la casa o uno de sus familiares directos
- Demolición del inmueble
- Retiro de la propiedad del mercado
- Rechazo a cambios razonables del contrato con aviso previo
“Si un propietario alega una de las razones principales para el desahucio, debe presentar en el tribunal “pruebas claras y contundentes” que demuestren la acción que planea tomar", se indica.
Cuál es el nuevo límite de aumento fijado por esta Ley de Alquileres
La normativa fijó un “estándar local de alquiler” para determinar cuáles son los aumentos anuales que los propietarios podrán realizar.
En ese marco, el límite máximo permitido se calcula sumando la tasa local de inflación más un 5%, aunque el tope máximo permitido en cualquiera de los casos es del 10%.
Cuando se intente realizar un aumento que exceda estos límites, la decisión puede ser considerada irrazonable por el tribunal, por lo que no podrá llevarse a cabo.