En esta noticia

Franco contó en redes sociales que consiguió empleo como utility, uno de los puestos básicos dentro de un campamento minero australiano. Durante su primer período de trabajo, conocido como swing, trabajó durante 11 días consecutivos y 12 horas por jornada.

Tras finalizar ese período, aseguró que recibió 4.752 dólares australianos después de los descuentos impositivos.

La cifra generó repercusión porque, según explicó el joven, representaba aproximadamente lo mismo que antes conseguía en tres meses de trabajo en Argentina.

La historia de Franco, el argentino que trabaja en una mina en Australia

A diferencia de lo que podría suponerse, Franco explicó que no es ingeniero ni operador de maquinaria pesada. Su puesto es el de utility, una función vinculada principalmente con las tareas de apoyo dentro del campamento.

Entre sus responsabilidades se encuentran preparar el buffet, lavar platos, limpiar pisos y espacios comunes, controlar la temperatura de los freezers y revisar que no falten alimentos durante el servicio.

La jornada comienza alrededor de las 10 de la mañana y se extiende durante 12 horas. Antes de iniciar las actividades, el trabajador debe realizar un test de alcoholemia y participar de una reunión en la que se repasan cuestiones relacionadas con la seguridad.

El puesto no exige una formación profesional específica, aunque sí implica largas jornadas laborales, esfuerzo físico y adaptación a la vida dentro de un campamento minero.

Cuánto gana un argentino trabajando en una mina de Australia

@Mineriainfo + ChatGPT
Imagen ilustrativa
@Mineriainfo + ChatGPT Imagen ilustrativa

El dato que más llamó la atención fue el salario. Durante su primer swing, Franco trabajó 11 días consecutivos, con jornadas de 12 horas, lo que representó unas 132 horas de trabajo.

Según contó, su remuneración era de 38,97 dólares australianos por hora. Después de los descuentos correspondientes, aseguró que recibió 4.752 dólares australianos.

La comparación con Argentina fue la que convirtió su experiencia en un fenómeno viral: “En dos semanas en Australia gané lo que en Argentina ganaba en tres meses”, relató.

El caso muestra cómo determinados trabajos en Australia pueden ofrecer ingresos elevados, aunque la cifra final depende de factores como las horas trabajadas, el puesto, los impuestos y las condiciones específicas de contratación.

Así es vivir en un campamento minero durante dos semanas

El salario no es el único aspecto que diferencia este tipo de empleo. Franco explicó que durante el swing debe vivir dentro del campamento, alejado de su hogar y de su familia.

Su jornada incluye dos descansos de 20 minutos y aproximadamente una hora para almorzar, aunque este último período no es remunerado. Una vez terminadas las tareas, los trabajadores permanecen en las instalaciones hasta completar el período correspondiente.

Este sistema permite concentrar una gran cantidad de horas laborales en pocos días y posteriormente disponer de períodos de descanso. Aunque también supone pasar varios días consecutivos fuera de casa y mantener una rutina exigente.

“No todo es color de rosa”: el sacrificio detrás del sueldo

Aunque la remuneración llamó especialmente la atención, la experiencia de Franco también muestra la otra cara de este tipo de empleos. Las jornadas son extensas y la distancia de la familia puede convertirse en uno de los principales desafíos.

El propio joven remarcó que trabajar en una mina australiana no es para cualquiera: el trabajador debe acostumbrarse a permanecer durante varios días en un campamento y cumplir jornadas prolongadas.

El puesto, las horas trabajadas, los impuestos, el costo de vida y las condiciones de cada contrato son factores fundamentales para determinar cuánto dinero puede ahorrar realmente una persona.