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Mientras crecen las tensiones bélicas en todo el mundo, el presidente Donald Trump anunció este sábado el inicio de una “gran operación de combate” contra la República Islámica de Irán. La ofensiva, denominada “Operación Martillo de Medianoche”, se ejecutó de manera coordinada con fuerzas de Israel y tuvo como objetivo principal desmantelar la capacidad nuclear y militar del régimen de Teherán.

Estados Unidos invadió Irán por sus recursos naturales y para frenar una supuesta guerra nuclear

Desde Estados Unidos, especialmente la Casa Blanca y Trump, afirmaron que existe una “amenaza existencial” para la seguridad de Estados Unidos y sus aliados en la región si Irán continúa desarrollando su supuesto programa nuclear. Según los reportes oficiales, la negativa de Irán a negociar su programa atómico bajo las condiciones impuestas por la administración Trump y el reciente aumento de la represión interna del régimen aceleraron los planes de ataque.

“El régimen iraní busca matar. Se pueden perder vidas de valientes héroes estadounidenses y podemos tener bajas —eso ocurre a menudo en la guerra—, pero no lo hacemos por el ahora. Lo hacemos por el futuro, y es una misión noble”, afirmó Trump.

El presidente Trump utilizó su plataforma Truth Social para confirmar que los bombardeos fueron un “éxito espectacular”, detallando que se centraron en sitios nucleares estratégicos como Fordow, Natanz e Isfahán. El objetivo declarado es forzar una rendición del Ejército iraní y propiciar un cambio de régimen que libere al pueblo de la “tiranía clerical”.

Así anunció EE.UU. la invasión de IránTruth Social

Los daños reportados tras la incursión aérea son masivos. De acuerdo con informes de inteligencia, el sitio nuclear de Natanz ha sido completamente destruido, mientras que las instalaciones de Fordow e Isfahán sufrieron daños estructurales críticos. La operación no se limitó a infraestructuras energéticas; también se reportaron ataques contra los ministerios de Defensa e Inteligencia, acompañados de una ofensiva cibernética que ha dejado a gran parte de Irán sin conexión a internet.

Mientras el secretario general de la ONU, António Guterres, insta a una desescalada inmediata para evitar una “espiral de caos”, el régimen iraní asegura que el material nuclear ya había sido evacuado antes de los impactos. Sin embargo, la tensión sigue en aumento ante la posibilidad de que Irán cumpla sus amenazas de atacar bases estadounidenses en Qatar, Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos.