Cuba declaró un “estado de guerra” en el marco de ejercicios de defensa y, en paralelo, endureció las sanciones vinculadas al servicio militar obligatorio. La decisión quedó formalizada mediante un nuevo decreto publicado en la Gaceta Oficial y refuerza los mecanismos de control y castigo.
El anuncio se produjo en un contexto de apagones, escasez y creciente tensión política. Aunque luego el Gobierno negó una declaración formal de guerra, el nuevo esquema sancionatorio ya entró en vigencia y modifica las consecuencias legales del incumplimiento.
¿Quiénes están en riesgo por evitar el servicio militar obligatorio en Cuba?
La normativa alcanza a quienes incumplan el registro, las convocatorias o las órdenes del Servicio Militar Obligatorio, según el decreto 103/2024. El régimen prevé multas de entre 2.500 y 7.000 pesos cubanos (u$s 104 a 291), con una reducción del 25% si se pagan dentro de los tres días hábiles.
El texto amplía además la responsabilidad a terceros y habilita sanciones adicionales ante reiteraciones. Se incorpora la figura de “obligación de hacer”, que impone la presentación ante el Comité Militar y la participación en actividades asignadas, con posibilidad de derivar en un proceso penal.
- Multas económicas escalonadas
- Responsabilidad para padres o tutores
- Comparecencia obligatoria ante comités militares
- Derecho a apelaciones administrativas
¿Por qué Cuba endureció las sanciones y habló de “estado de guerra”?
El endurecimiento agrava el fin de semana de movilización militar y ejercicios de defensa activados por el Consejo de Defensa Nacional, en un clima de tensión con Estados Unidos. El Gobierno apeló al concepto de “guerra de todo el pueblo”, una doctrina histórica de participación civil.
Sin embargo, tras el impacto inicial, las autoridades aclararon que no existe una declaración formal de guerra y encuadraron las acciones dentro del Día de la Defensa Nacional.
Aun así, las sanciones ya están vigentes y el discurso oficial -respaldado por Miguel Díaz-Canel- mantiene un tono de alerta, en un escenario regional alterado tras la captura de Nicolás Maduro.