El Departamento de Transporte de Pensilvania (PennDOT) suspende la licencia de conducir a quienes no aprueben un examen escrito obligatorio dentro de los 30 días posteriores a la notificación. La regla alcanza a los conductores que acumulan seis o más puntos por infracciones en su historial.
La medida forma parte del sistema de puntos estatal, no de una norma federal. Según la hoja informativa oficial del organismo, el objetivo es corregir hábitos al volante antes de llegar a sanciones mayores. El aviso llega por escrito al domicilio registrado.
¿Quiénes deben rendir la prueba y qué evalúa?
La obligación se activa cuando el registro de manejo llega por primera vez a seis puntos o más. PennDOT envía entonces una notificación con dos caminos posibles: rendir el examen especial de puntos o completar la Driver Improvement School.
El examen escrito mide tres áreas definidas por el organismo:
- Conocimiento de prácticas de manejo seguro
- Conocimiento de las sanciones del departamento
- Conocimiento de temas vinculados a la seguridad vial
Aprobar el examen elimina dos puntos del historial. Completar el curso elimina cuatro.
¿Qué pasa si no se cumple con el plazo?
Vencidos los 30 días sin aprobar el examen ni terminar el curso, el privilegio de conducir queda suspendido. La sanción no tiene duración fija: se mantiene hasta que el conductor cumpla con el requisito pendiente.
Los puntos siguen generando consecuencias más severas. Con 11 puntos o más la suspensión es automática y se calcula a razón de cinco días por punto en el primer caso. Los menores de 18 años quedan suspendidos apenas alcanzan los seis puntos.
Tras la restitución, el registro vuelve a mostrar cinco puntos sin importar cuántos tenía antes. Además, se descuentan tres puntos por cada 12 meses consecutivos de manejo sin infracciones.