

El Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) de Nueva York dejará de otorgar nuevas licencias de conducir comercial (CDL) a personas que no sean ciudadanas estadounidenses, tras una advertencia del gobierno federal que condicionó fondos millonarios para infraestructura vial.
La decisión impacta directamente en el sector del transporte y la logística, donde miles de conductores extranjeros trabajan legalmente con este permiso especial.

¿Para qué sirve la licencia de conducir comercial?
Una licencia de conducir comercial (CDL) es un tipo de permiso especial en Estados Unidos necesario para conducir vehículos grandes o pesados con fines comerciales. Esto incluye camiones de carga, autobuses, remolques y otros vehículos que transportan bienes o pasajeros más allá del uso personal de un automóvil común.
El propósito de esta licencia es garantizar que quienes operan vehículos comerciales tengan entrenamiento y conocimientos adecuados para manejar de forma segura, ya que estos vehículos requieren habilidades técnicas y pruebas adicionales más allá de una licencia de manejo estándar.
Además, la CDL está regulada por normas federales que definen requisitos de pruebas, capacitación y, en muchos casos, exámenes específicos por clases (A, B, C) dependiendo del tipo y peso del vehículo que se desea conducir.
¿A quiénes afecta la nueva medida y a quienes no?
La medida en Nueva York detiene la emisión de nuevas licencias comerciales a no ciudadanos tras un ultimátum del Departamento de Transporte federal. El estado suspendió el programa que permitía otorgar CDLs a solicitantes sin ciudadanía tras advertencias de que podría perder millones en fondos federales si continuaba la práctica.

Esta restricción afecta principalmente a inmigrantes que no son ciudadanos estadounidenses, incluidos algunos con estatus migratorio legal en ciertos casos, ya que el estado dejó de emitir nuevas licencias comerciales bajo esa categoría y el gobierno federal presiona para que incluso se revoquen algunas ya otorgadas.
La medida no cambia las licencias de manejo regular para vehículos personales (no comerciales), que siguen disponibles para no ciudadanos bajo otras leyes estatales, y no afecta a quienes son ciudadanos estadounidenses o quienes cumplen criterios específicos de elegibilidad migratoria federal para CDL.











