En Estados Unidos, los caños amarillos que sobresalen de algunas veredas y entradas de edificios pueden ser bolardos, postes diseñados para separar las zonas peatonales del tránsito vehicular y, en determinados casos, impedir que un automóvil avance hacia un espacio protegido.
La Administración Federal de Carreteras (FHWA), que depende del Departamento de Transporte de Estados Unidos (USDOT), contempla la importancia de instalación de estos elementos dentro de un programa específico para prevenir lesiones a peatones y amenazas relacionadas con vehículos en zonas de gran circulación de personas.
Para qué sirven los caños amarillos y por qué son importantes
Los bolardos son postes amarillos verticales que se instalan en aceras, accesos a edificios y espacios públicos para delimitar áreas y controlar el paso de vehículos. Según sus características, son importantes ya que pueden funcionar como elementos de señalización o como barreras físicas capaces de reducir la velocidad o detener un automóvil.
Sin embargo, no todos los postes amarillos cumplen la misma función ni ofrecen el mismo nivel de protección. Algunos están destinados a delimitar espacios.
La Administración Federal de Carreteras asegura que “los bolardos son instalaciones de postes elevados de hormigón o metal en una acera junto a una carretera, diseñados para reducir la velocidad o detener un vehículo motorizado”.
Por qué se instalan frente a edificios y entradas
Los bolardos se colocan en las entradas de algunos edificios con el fin de impedir que los vehículos lleguen directamente hasta una puerta, fachada o zona de circulación peatonal.
El amarillo permite distinguir visualmente los postes, aunque existen bolardos de otros colores, formas y materiales.