

Las visas de trabajo de Estados Unidos son uno de los permisos más solicitados por quienes buscan acceder a la residencia permanente, ya que permiten desarrollar actividades económicas dentro del país. Las visas H-1B, en particular, están destinadas a profesionales especializados en áreas como salud, ingeniería y tecnología.
Este tipo de permiso ha sido objeto de críticas durante la administración de Donald Trump. Desde el Partido Republicano se impulsaron distintos intentos de reforma, bajo el argumento de que algunos empleadores priorizaban la contratación de trabajadores extranjeros por sobre la de ciudadanos estadounidenses.

Estados Unidos busca recortar la visa de trabajo: ¿Qué propone el proyecto de ley?
El proyecto de ley "End H-1B Visa Abuse Act of 2026″ impulsado por el representante republicano Eli Crane propone reducir el límite anual de visas H-1B de 65.000 a 25.000 y exigir a los empleadores que no pueden encontrar estadounidenses cualificados y que tampoco hayan realizado despidos.
Asimismo, también establecen un salario mínimo para los visados H-1B de 200.000 dólares al año, y prohibir a los trabajadores con visa tener varios empleos. Otro de los puntos, uno de los más debatidos es el de impedir que los trabajadores traigan a sus dependientes a Estados Unidos con ellos.
Esta propuesta cuenta con el copatrocinio de otros siete representantes republicanos pero aún debe ser aprobada por la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos para que se pueda aplicar.
Visa H-1B: ¿Cómo funciona ahora?
A pesar de que este proyecto aún no ha sido aprobado, la administración de Donald Trump introdujo normas de solicitud más estrictas en un intento de dificultar las vías de inmigración legal e incrementar los controles.
Desde el 21 de septiembre de 2025, algunas solicitudes de visa H-1B tienen una tarifa de 100.000 dólares e intentó aplicar un nuevo sistema de selección que se basa en el salario: se da preferencia a los puestos mejor remunerados.











