El cambio de horario 2026 por el Daylight Saving Time (DST) impacta en Wall Street y en la dinámica de los mercados financieros de Estados Unidos.
El ajuste se realizó este año el domingo 8 de marzo, cuando los relojes se adelantaron una hora, lo que modificó temporalmente las referencias horarias para inversores que siguen las bolsas estadounidenses desde otros países. El efecto se revertirá el 1° de noviembre.
Diversos estudios académicos señalan que el inicio del DST puede influir en el rendimiento del mercado, especialmente el lunes posterior al cambio. En años recientes, incluido 2025, la primera sesión tras el ajuste coincidió con jornadas más débiles de lo habitual en Wall Street.
¿Qué cambia en Wall Street con el cambio de horario?
Este año, el Daylight Saving Time 2026 comenzó el domingo 8 de marzo a las 2:00, momento en que los relojes pasan directamente a las 3:00. El horario de negociación de las bolsas estadounidenses no cambia, pero sí se modifica la relación horaria con otros centros financieros del mundo.
Uno de los ajustes más relevantes ocurre con Europa. Durante algunas semanas, la diferencia entre Nueva York y Londres pasa de cinco a cuatro horas, hasta que el Reino Unido realiza su propio cambio de horario a fines de marzo.
¿Por qué el cambio de horario podría afectar el rendimiento de los mercados?
Diversos estudios identificaron lo que se conoce como “daylight-saving anomaly”, un patrón según el cual las bolsas suelen rendir peor el lunes posterior al cambio de horario de primavera.
Una investigación publicada en American Economic Review detectó que, desde que el ajuste se trasladó al segundo domingo de marzo, el Dow Jones registró en promedio una caída de 0,48% en esa jornada, frente a una ganancia media cercana al 0,03% por sesión durante el resto del año.
Otros factores que podrían influir en los inversores
La economía conductual sugiere que pequeñas alteraciones en la rutina pueden afectar las decisiones financieras. Entre los factores señalados aparecen:
- Menor calidad de sueño tras adelantar el reloj.
- Cambios temporales en el estado de ánimo de los inversores.
- Reducción de la alerta mental y la concentración.
Otros estudios también encontraron vínculos entre el desempeño bursátil y variables como el clima, los resultados deportivos o la cantidad de luz solar, lo que sugiere que factores psicológicos y ambientales pueden influir en la toma de decisiones de inversión.