El sistema financiero en Estados Unidos mantiene un protocolo de seguridad muy estricto y realiza seguimiento de todos los movimientos bancarios. En ese marco, autoridades federales y entidades financieras monitorean distintos aspectos de las operaciones para prevenir delitos financieros, fraude y lavado de dinero.
De esta forma, queda bajo revisión es el contenido que los usuarios escriben en la referencia o el detalle de una transferencia bancaria. En determinados casos, si el sistema detecta palabras asociadas a delitos o actividades ilícitas, la operación puede activar alertas dentro del sistema financiero y derivar en controles adicionales.
Confirmado: rastrean y congelan las cuentas bancarias de las personas que realizan esto
Las entidades financieras deben cumplir con normas de prevención contra el lavado de dinero, por lo que muchas transferencias son evaluadas mediante filtros automáticos. Estos sistemas revisan montos, frecuencia de operaciones y también el contenido escrito en la descripción del pago.
Si se detectan palabras asociadas a actividades ilegales, el banco puede reportar la operación a la Red de Control de Delitos Financieros, organismo que depende del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
Las palabras que hacen apología al delito y que pueden encender las alarmas
Cuando las referencias o detalles se escriben como una broma, algunas referencias pueden activar alertas automáticas en el sistema financiero. Entre las expresiones más sensibles aparecen palabras o frases como “drogas”, “secuestro”, “soborno”, “robo”, “lavado de dinero”, “armas” o “terrorismo”.
Cuando este tipo de términos aparece en la descripción de una transferencia, la entidad financiera puede iniciar controles adicionales, retener el dinero o congelar los fondos de la cuenta mientras se analiza la operación. En determinados casos, la información también puede llegar al IRS si existen indicios de irregularidades fiscales