El Servicio de Impuestos Internos (IRS) quedó prohibido de auditar, investigar o embargar al presidente Donald Trump, su familia y sus empresas, en virtud de un acuerdo judicial firmado esta semana por el Departamento de Justicia.
El pacto establece que la agencia tributaria estará “para siempre impedida” de revisar cualquier declaración impositiva o trámite pendiente relacionado con los beneficiarios, una restricción que no existe para ningún otro ciudadano estadounidense.
El acuerdo surge de una demanda que Trump había presentado contra el IRS en enero por u$s 10 mil millones, tras la filtración de sus registros fiscales a medios de comunicación en 2019.
En lugar de resolverse con una compensación económica, el litigio derivó en un blindaje fiscal de alcance histórico, firmado por el fiscal general en funciones Todd Blanche y ratificado por la agencia.
¿A quiénes protege el acuerdo con el IRS?
El pacto extiende sus protecciones más allá de Trump como individuo. Según el documento de una página publicado por el Departamento de Justicia, las personas y entidades cubiertas incluyen:
- Donald Trump y su cónyuge
- Sus familiares directos y quienes presenten declaraciones conjuntas con él
- Sus fideicomisos, empresas, filiales y subsidiarias
La restricción aplica a declaraciones ya presentadas antes de la firma del acuerdo, el 19 de mayo, e impide cualquier auditoría sobre “asuntos actualmente pendientes”. Una cláusula adicional prohíbe investigaciones que deriven de lo que el texto llama “lawfare” o “weaponization”, un término lo suficientemente vago como para que expertos tributarios adviertan que podría usarse para bloquear cualquier revisión futura.
El acuerdo también eliminaría la política interna del IRS —vigente desde 1977 e incorporada en el manual de la agencia— que obliga a auditar automáticamente las declaraciones de todos los presidentes y vicepresidentes en ejercicio.
¿Qué significa este acuerdo para el sistema fiscal de Estados Unidos?
El pacto representa la intervención más directa de un presidente sobre los mecanismos de control tributario en la historia reciente del país. Especialistas en derecho fiscal calificaron el alcance del acuerdo como inédito: ningún contribuyente estadounidense, independientemente de su situación, cuenta con una protección equivalente frente al IRS.
¿Puede el acuerdo ser impugnado?
La validez legal del pacto está en duda por al menos dos razones:
- El director ejecutivo del IRS, Frank Bisignano, firmó el documento en un cargo creado sin confirmación del Senado, lo que podría invalidar su firma.
- Una ley de 1998 prohíbe expresamente que la Casa Blanca interfiera en las auditorías fiscales.
Legisladores demócratas ya anunciaron que impugnarán el acuerdo y exigieron al gobierno preservar todos los documentos internos vinculados al caso. Desde el Senado, el senador Ron Wyden anticipó que su partido “peleará cada elemento” del pacto, mientras que analistas advierten que, si los demócratas recuperan la mayoría en las elecciones de medio término de noviembre, la revisión de las declaraciones de Trump volverá al centro del debate político.