

Un grupo de científicos ha confirmado que la humanidad será testigo del eclipse solar total más largo del siglo XXI. Este fenómeno, que se llevará a cabo en 2027, tendrá una duración superior a seis minutos, lo que lo convierte en un evento excepcional que no se repetirá en varios siglos.
El suceso provocará completa oscuridad en diversas regiones de Europa, África y Medio Oriente. No obstante, su observación no será posible desde América, lo que incrementa el interés de miles de viajeros que ya están organizando su desplazamiento hacia los países que disfrutarán de la visibilidad total.
Confirman el eclipse más extenso del siglo XXI
El eclipse solar total se llevará a cabo el 2 de agosto de 2027, alcanzando su máxima expresión con 6 minutos y 22 segundos de oscuridad. Algunos informes indican 6 minutos y 23 segundos, lo que evidencia que será un fenómeno excepcional, superando notablemente al eclipse de abril de 2024, que tuvo una duración de apenas 4 minutos y 28 segundos.
La trayectoria del eclipse abarcará el sur de España, atravesará el norte de África y llegará hasta Medio Oriente, donde países como Egipto, Arabia Saudita, Yemen, Sudán y Somalia tendrán la oportunidad de observarlo en su fase total.
Los astrónomos han señalado que la duración excepcional de este fenómeno se debe a que la Luna se encontrará en su perigeo, es decir, en el punto más cercano a la Tierra. Esto permitirá que la sombra lunar cubra una franja de aproximadamente 258 kilómetros de ancho y recorra más de 15 mil kilómetros sobre la superficie terrestre.

Razones de su ausencia en América
En relación con los registros históricos, la duración de este eclipse lo posicionará entre los más extensos, aunque no superará al del 11 de julio de 1991, que alcanzó los 7 minutos y 2 segundos, ni al del 8 de junio de 1937, que duró 7 minutos y 4 segundos.
Los especialistas han indicado que desde América no será posible presenciar el eclipse ni siquiera de manera parcial. Por tal motivo, numerosos entusiastas de la astronomía están considerando viajar a Europa o África para ser testigos directos de este evento singular.













