

El auge de los productos “bajos en calorías” y “sin azúcar” ha llevado a millones de personas en Estados Unidos a buscar alternativas supuestamente más saludables. Sin embargo, una reciente investigación científica ha encendido las alarmas sobre el eritritol, un endulzante de uso común que podría estar comprometiendo la barrera hematoencefálica, la defensa crucial que protege nuestro cerebro de toxinas y patógenos.
Un estudio de la Universidad de Colorado sugiere que el eritritol puede dañar las células de la barrera hematoencefálica, el sistema de seguridad del cerebro que impide el paso de sustancias nocivas y permite el paso de nutrientes.
Los hallazgos añaden nuevos y preocupantes detalles a estudios observacionales previos que han relacionado el consumo de eritritol con un aumento de las tasas de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.
Este hallazgo sugiere que, lejos de ser una alternativa inofensiva, el consumo excesivo de este polialcohol podría facilitar la aparición de enfermedades neurovasculares y aumentar significativamente el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.
El peligro oculto en los productos “Keto” y de dieta
El eritritol es extremadamente popular en la industria alimentaria actual debido a que no aporta calorías y tiene un sabor muy similar al azúcar. Se encuentra frecuentemente en bebidas energéticas, helados “light” y productos de la dieta Keto. No obstante, el estudio detalla cómo este compuesto interactúa negativamente con las células que recubren los vasos sanguíneos del cerebro.
Al debilitar esta barrera protectora, el organismo queda expuesto a una mayor inflamación interna. Según los expertos, este proceso no solo daña la estructura vascular, sino que también favorece la formación de coágulos, lo que se traduce en una amenaza directa para la salud cardiovascular y cerebral de los consumidores habituales.
Los hallazgos son especialmente significativos porque el eritritol ocupa una posición única en el panorama de los edulcorantes. A diferencia de los edulcorantes artificiales como el aspartamo o la sucralosa, el eritritol es técnicamente un alcohol de azúcar, un compuesto natural que el cuerpo produce en pequeñas cantidades. El eritritol también ha ganado popularidad entre los fabricantes de alimentos porque se comporta más como el azúcar que otras alternativas.

¿Qué recomiendan los especialistas ante este hallazgo?
La comunidad científica enfatiza que no se trata de generar pánico, sino de fomentar un consumo informado. A diferencia de otros sustitutos que se eliminan rápidamente, el eritritol puede permanecer en niveles elevados en la sangre durante días después de su ingesta, prolongando el estrés sobre el sistema circulatorio.
Para quienes buscan reducir el azúcar, los médicos sugieren:
- Revisar las etiquetas: El eritritol suele aparecer escondido bajo el nombre de “alcoholes de azúcar” o “polyols”.
- Priorizar lo natural: Optar por frutas frescas o endulzantes con mayor respaldo de seguridad a largo plazo.
- Moderación extrema: Evitar el consumo diario de alimentos procesados que dependan exclusivamente de este químico para su sabor.
La prioridad actual de los investigadores es determinar si estos efectos son reversibles y cuál es la dosis exacta que marca la frontera entre lo seguro y lo peligroso para el cerebro humano.











