El acuerdo establece un plazo de amortización de 18 años y un período de gracia de 66 meses. La iniciativa ya había sido aprobada por OSE y la CAF y ahora fue formalizada a través de un decreto firmado por el presidente Yamandú Orsi junto a los ministros de Ambiente, Economía y Finanzas y de Relaciones Exteriores.

El decreto también dispone la aprobación de los contratos de préstamo y garantía, la designación de las profesionales encargadas de los dictámenes jurídicos y la obligación de informar a la Asamblea General en un plazo de 10 días, además de remitir el acuerdo al Tribunal de Cuentas de la República para su control.

La convocatoria a licitación pública para la construcción de la represa de Casupá se realizará en mayo, en el marco de un proyecto que forma parte de “la mayor inversión histórica” de OSE en infraestructura. La obra busca asegurar el suministro de agua potable, mejorar el nivel de reservas y garantizar su calidad.

El anuncio se produjo durante la comparecencia ante la Comisión de Ambiente de la Cámara de Diputados con la participación del ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, el presidente de OSE, Pablo Ferreri y autoridades de la Unidad Reguladora de Servicios de Energia y Agua (Ursea).

En el Parlamento, el ministro explicó las características del déficit hídrico del verano de 2026, la aplicación de un nuevo protocolo de sequía y las medidas adoptadas para fortalecer la respuesta ante este tipo de emergencias.

Nueva potabilizadora y séptima línea de bombeo

Además de la represa de Casupá, el gobierno prevé la construcción de una nueva planta potabilizadora en Aguas Corrientes y una séptima línea de bombeo como forma de enfrentar futuras sequías.

El ministro Ortuño valoró la gestión realizada por la Dirección Nacional de Aguas y OSE y destacó la aplicación por primera vez de un protocolo con medidas escalonadas según la evolución del déficit hídrico.

También indicó que, luego de las últimas lluvias, las reservas muestran una recuperación y se espera que la situación se estabilice entre los meses de mayo y junio.

En relación con episodios puntuales que afectaron la calidad del agua durante el verano, el ministro afirmó que el suministro se mantuvo siempre potable y señaló que los niveles de trihalometanos en abril volvieron a los valores habituales.