

El Sindicato Único Nacional de la Construcción (Sunca) presentó en su último congreso una propuesta para modificar el régimen jubilatorio del sector que permita que los trabajadores accedan a la jubilación común a partir de los 55 años de edad y 25 años de aporte.
“Lo que resolvimos en el congreso es seguir impulsando un cálculo jubilatorio especial para los trabajadores y trabajadoras de la industria. A partir de lo que significa trabajar 30 años en la industria de la construcción, con los efectos y la consecuencia para la salud, entendemos que más allá de la discusión general que se viene dando en el diálogo de la seguridad social, que tiene que ver con volver a los 60 años de edad para poder jubilarse”, explicó el presidente del Sunca, Richard Ferreira.

“Vamos a luchar a brazo partido para no tener que trabajar hasta morir y que en definitiva se eche por tierra esa nefasta reforma y se tomen en cuenta las propuestas de los trabajadores”, afirmó por su parte, el secretario general del sindicato, Javier Díaz.
Esta propuesta establece como requisito adicional que al menos 10 de los últimos 15 años de vida laboral se hayan desempeñado en la industria de la construcción.
La reforma previsional aprobada en 2023 –durante el gobierno de Luis Lacalle Pou- subió la edad mínima de jubilación común de 60 a 65 años.
El “envejecimiento precoz”
La industria de la construcción se caracteriza por un desgaste físico superior al promedio, lo que genera un “envejecimiento precoz” en los trabajadores, según informes de la Cátedra de Salud Ocupacional de la Facultad de Medicina.
Estas condiciones de trabajo, las tareas repetitivas y los sobreesfuerzos físicos, sumados a la incertidumbre laboral derivada de la zafralidad, derivan en distintos problemas de salud a lo largo de la carrera laboral, establecen estos trabajos.

A esto se le agrega que, en promedio, solo se logra aportar un 42% de los años trabajados, señala un trabajo de la consultora Cinve. Esto hace más difícil que muchos trabajadores completen los años requeridos para acceder a la jubilación bajo las normas actuales.
La propuesta del sindicato
El Sunca plantea crear un cómputo especial jubilatorio, equivalente a 1,2 años por cada año de servicio, que permita retirarse a los 55 años con 25 años de aportes. Esta medida beneficiaría tanto a los trabajadores más envejecidos como a los jóvenes, al abrir vacantes en la industria.
Con esto se busca “equilibrar” la salud, la productividad y el empleo, considerando la capacidad de “absorción” del sector gracias a las mejoras tecnológicas en las obras.
“Las obras se hacen más rápido y con menos gente, es decir, con más ganancia. Entendemos que una porción de ellas debe ir destinada a este beneficio”, señala un documento del sindicato.

La financiación de la idea
El Sunca calcula que, en un escenario máximo, se necesitarían alrededor de 28 millones de dólares anuales, en un sector que mueve más de mil millones al año.
Para lograr esta financiación el sindicato plantean varias alternativas:
✔ Revisar el aporte patronal, que en el año 2002 se redujo 6 puntos para fomentar la inversión y no se actualizó.
✔ Destinar parte de las exoneraciones de la “vivienda promovida” al Aporte Unificado de la Construcción (AUC), como el 3,5% del IVA sobre materiales, que permitiría cubrir más de la mitad del costo.
✔ Explorar mecanismos de financiamiento en el Banco de Previsión Social, que actualmente cobra un 1% por gastos administrativos del AUC.












