El Banco Central del Uruguay (BCU) decidió reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 100 puntos básicos hasta un 6,5 %. Esta resolución fue tomada debido al desalineamiento de la inflación respecto de la meta, buscando así que las condiciones monetarias contribuyan a que vuelva gradualmente hacia el 4,5 % anual.

En un comunicado, el organismo estatal señaló que la inflación cerró el año 2025 en 3,65 %, una cifra inferior a “las expectativas de los agentes económicos y del nivel proyectado por el BCU”.

Además, el promedio de las expectativas de inflación a dos años continuó reduciéndose, con la mayoría de los relevamientos ubicándose en torno a la meta. En ese sentido, el BCU consideró que era necesario mantener “un impulso monetario consistente” para que la inflación y sus expectativas se acerquen al objetivo establecido.

El BCU señaló que a nivel internacional, “se profundizó la incertidumbre de políticas”, lo que provocó un debilitamiento del dólar a nivel mundial, especialmente en América Latina.

A nivel local, esta situación se amplificó en las últimas semanas por “un mercado de cambios que operó con mayor sensibilidad, registrándose episodios puntuales de desbalance entre órdenes de compra y venta, menor liquidez y movimientos discretos en algunos tramos”, explicó el BCU.

“Ante estas dinámicas anómalas de las últimas semanas, que ponen en riesgo la permanencia de la inflación en el rango de tolerancia de ±1,5%, el Directorio del Banco Central determinó que es importante adelantar y profundizar el ciclo de reducción de la TPM; reduciéndola en 100 puntos básicos, hasta 6,5%, con lo cual la política monetaria ingresa en una fase expansiva”, señaló.

Ante este escenario, el BCU determinó adelantar y profundizar el ciclo de reducción de la TPM, llevándola a su menor nivel desde enero de 2022, con lo cual la política monetaria ingresa en una fase expansiva.