Un 37% de los uruguayos considera que la inmigración beneficia al país: un 11% entiende que lo “beneficia mucho” y un 26% que lo “beneficia algo”. Como contrapartida, un 42% cree que lo perjudica: 21% señala que “perjudica algo” y otro 21% que “perjudica mucho”.
Las visiones más críticas predominan entre las personas de mayor edad, las de menor nivel educativo y los residentes del Interior del país, según la encuesta de Equipos Consultores, difundida en el informativo de Canal 10.
A su vez, un 16% se posicionó en una posición intermedia, en el entendido de que la llegada de inmigrantes no beneficia ni perjudica al país (o que lo beneficia en algunas cosas y lo perjudica en otras), y un 5% no emite opinión sobre el tema.
La edad, el nivel educativo y la región de residencia marcan diferencias importantes en la evaluación del fenómeno.
Según la edad, las opiniones favorables predominan levemente entre los más jóvenes: el 40% de quienes tienen entre 18 y 29 años considera que la inmigración beneficia al país, frente a un 36% que cree que lo perjudica.
Este es el único segmento que muestra un balance positivo. Entre las personas de 30 a 49 años las opiniones se dividen en partes iguales (40% y 40%), mientras que a partir de los 50 años predominan las visiones críticas: el balance es de -12 puntos entre quienes tienen entre 50 y 64 años y de -14 entre los mayores de 65.
Las diferencias son aún más notorias según el nivel educativo. Entre quienes cuentan con educación primaria, solo un 20% percibe que la llegada de inmigrantes beneficia al país, mientras que un 60% considera que lo perjudica.
Esta brecha se reduce a medida que aumenta el nivel de instrucción y se invierte en el extremo superior: entre quienes alcanzaron educación terciaria, las opiniones positivas ascienden al 53% y las negativas se reducen al 27%.
En Montevideo predominan las visiones favorables: un 47% considera que la inmigración beneficia al país y un 36% que lo perjudica. En el interior, en cambio, el panorama se invierte: un 29% percibe beneficios frente a un 47% que percibe perjuicios.