Cuando se pregunta de manera espontánea cuáles son los problemas del país, casi la mitad de los uruguayos sitúa la inseguridad entre el primero o segundo ítem de preocupación, según la última encuesta de Equipos Consultores, difundida por Canal 10.

Detrás de ese tema aparecen el desempleo y la situación económica, en un ranking que se ha mantenido con variaciones desde hace más de una década y media.

Los datos de inicio de 2026 confirman esa persistencia: más allá de una breve alteración durante la pandemia, la seguridad encabeza sostenidamente la lista de preocupaciones nacionales, con picos de mayor intensidad en años electorales. Al mismo tiempo, algunos indicadores muestran leves mejoras al comenzar este año, justo cuando el gobierno presenta un nuevo Plan Nacional de Seguridad Pública.

Consultados específicamente sobre la seguridad del país, la población aparece dividida: aproximadamente la mitad considera que Uruguay es un lugar seguro para vivir y la otra mitad opina lo contrario. Las posiciones extremas (“muy seguro” o “muy inseguro”) son minoritarias; la mayoría se ubica en juicios moderados, lo que refleja una opinión pública matizada y sensible a cambios de corto plazo.

Ese matiz se repite al preguntar por la seguridad del barrio: siete de cada diez uruguayos declaran que su barrio es un lugar seguro. Existe, por tanto, un contraste claro entre la percepción del entorno inmediato —más favorable— y la evaluación de la situación general del país. Este patrón es habitual en estudios de opinión y subraya la distinción entre experiencias personales y la valoración de la realidad colectiva.

Las cifras de inicio de 2026 muestran una mejoría relativa respecto a fines de 2025: el saldo neto de percepciones nacionales pasa de negativo a positivo, y la evaluación del barrio también registra un leve avance. Si bien los cambios no son abruptos, sugieren que las expectativas y percepciones pueden responder con rapidez a medidas gubernamentales, cobertura mediática y episodios puntuales de inseguridad.