

Conaprole anunció el cierre definitivo del Centro de Distribución de Rivera, conocido como la explanta 14.
La decisión, comunicada oficialmente este miércoles, marca un nuevo capítulo en la crisis que enfrenta la principal cooperativa láctea del país.
En el comunicado, la empresa señala que la medida se adoptó luego de “constantes negativas” del sindicato para aceptar propuestas alternativas por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Según Conaprole, en ese marco el Ministerio presentó cuatro propuestas de solución durante el período de conflicto; todas fueron aceptadas por la cooperativa, pero rechazadas por la representación gremial.
La historia del lugar ya venía marcada por tensiones: en agosto de 2025 la asamblea de productores respaldó por unanimidad el cierre de la planta de Rivera ante reiteradas gremiales que afectarán la producción, comercialización interna y exportaciones. Posteriormente, ya pedido del sindicato, la planta fue reconvertida en un centro de distribución; no obstante, la cooperativa afirma que la conflictividad no sólo continuó, sino que se expandió a otros sectores estratégicos.

Conaprole advierte que las acciones sindicales —paros y trabajo a reglamento en sectores claves— impactaron de lleno en la zafra y pusieron en riesgo la disponibilidad de materia prima que no podía ser procesada, lo que derivó en pérdidas económicas y, en algunos casos, en el derrame de leche por retrasos en la recolección y distribución. Además, la cooperativa resalta que los productores ya vieron una reducción en el precio de la leche desde enero, como consecuencia indirecta del conflicto.
La empresa enfatiza que la decisión de cierre responde a criterios de responsabilidad hacia la sustentabilidad de la cooperativa y la protección de la cadena láctea nacional. Al mismo tiempo, anunció que se establecerán “mecanismos de apoyo y prioridad en vacantes” para los trabajadores afectados, en línea con acuerdos previos, sin detallar medidas a plazos ni el alcance concreto de esas personas.

Desde el punto de vista laboral y político, la medida puede tener efectos relevantes: el cierre de un centro de distribución en una región como Rivera afecta no sólo a empleados directos sino a repartos logísticos, pequeños proveedores y la dinámica de acopio de productores locales. Conaprole reafirmó su compromiso con el diálogo y la búsqueda de un “marco de paz laboral” que permita recuperar la producción y las exportaciones.












