Los cancilleres de Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia, Uruguay y el anfitrión Mario Lubetkin mantuvieron este miércoles una reunión informal dedicada a afinar aspectos centrales de la agenda del Mercosur.

En el encuentro se abordaron cuatro ejes: la distribución de cuotas para el acuerdo con la Unión Europea, el establecimiento de un fondo de solidaridad del bloque, la necesidad de repensar la arquitectura del Mercosur y la preparación de las reuniones previas a la cumbre de presidentes programada para diciembre en Uruguay.

Sobre el reparto de cuotas con la Unión Europea, Lubetkin explicó que persisten diferencias —“hay puntos de vista más cercanos y más lejanos”— y que todavía no existe acuerdo. Los ministros pidieron a sus equipos técnicos que continúen trabajando con base en criterios y reflexiones planteadas en la reunión, y acordaron volver a reunirse de manera presencial en Uruguay dentro de 45 a 60 días para intentar consolidar acuerdos que luego deberán ser sancionados por los respectivos gobiernos.

El canciller uruguayo destacó además el impacto económico inmediato de las preferencias concedidas por la Unión Europea: desde el 1º de mayo hasta fines de agosto, Uruguay habría obtenido ingresos por aranceles y uso de cuotas que suman un rédito neto superior a 27 millones de dólares, repartidos entre más de 12 millones por preferencias arancelarias y cerca de 15 millones por resultados vinculados al uso temprano de las cuotas.

En cuanto a la “adecuación” del Mercosur —creado en 1991— Lubetkin afirmó que parte de ese proceso pasa por avanzar en negociaciones bilaterales que el bloque viene sosteniendo con terceros países y regiones, citando como ejemplo diálogos con Estados Unidos, Canadá, Vietnam y proyectos de apertura hacia India, Japón e Indonesia.

La hoja de ruta fijada durante la reunión también incluye la organización de la cumbre regional: el encuentro presidencial arrancará en Punta del Este el 2 de diciembre con el primer foro empresarial entre el Mercosur y la Unión Europea; el 3 de diciembre se celebrará la histórica primera reunión del Consejo de Comercio de la región, seguida por reuniones de cancilleres y ministros de Economía; el 4 de diciembre se realizará la cumbre del Mercosur junto con países asociados.

Las discusiones técnicas y las próximas reuniones serán clave para definir tanto la distribución de beneficios del acuerdo con la UE como la arquitectura futura del bloque, en un momento en que los Estados miembros buscan equilibrar intereses nacionales con una mayor inserción regional y global.