La empresa japonesa Sony asumió el mando de la alianza Sony Ericsson, en su intento de ganar terreno a fabricantes de teléfonos inteligentes y tabletas como Apple y Samsung, con la compra por 1.050 millones de euros de la participación del grupo sueco en la compañía.

El acuerdo da a la firma nipona la propiedad de ciertas patentes de dispositivos que estaban en manos de Ericsson y le permitirá integrar la producción de la sociedad en su propia línea de productos y contenidos.

“Podemos ofrecer más rápida y ampliamente a los consumidores teléfonos inteligentes, computadoras portátiles, tabletas y televisores que se conectan unos a otros y abren nuevos mundos para el ocio en línea”, dijo el presidente y presidente ejecutivo de Sony, Sir Howard Stringer, mediante un comunicado.

Hasta el momento, las tabletas, juegos y otros aparatos de electrónica de consumo de Sony se mantuvieron separados de los teléfonos vendidos y creados por Sony Ericsson.

Desde hace tiempo se especulaba con la adquisición de Sony Ericsson por parte del grupo japonés.

Fundada en 2001, Sony Ericsson prosperó inicialmente con una serie de teléfonos con cámara y música, pero luego cedió terreno en la carrera de los smartphones.